Amor religioso de los 60
Era la canción que más me gustaba de la película “Pulp Fiction”. No conocía nada de ella, pero me gustaba su ritmo, la voz, la tan típica música negra norteamericana. Cuando me puse a investigar, me llevé varias sorpresas. La dueña de esa voz “inconfundiblemente negra” era una blanca, inglesa para mayores detalles, y su nombre era en verdad un seudónimo. Viajó a los Estados Unidos para grabar un disco de música negra, y a juzgar por esta canción, fue una tremenda idea. De ese disco, el clásico “Son of a Preacher Man” fue rescatado por el tremendo oído musical de Tarantino. El éxito de “Pulp Fiction” reavivó el interés por esta cantante declaradamente bisexual que murió de cáncer poco después. Elton John dijo en su funeral que fue “la mejor cantante blanca de todos los tiempos”, y el elogio no parece exagerado. Su voz logra en esta canción, musicalmente ubicada entre el soul y el gospel, una improbable mezcla de inocencia, sensualidad, delicadeza y gran energía. La letra fusiona con éxito una temática religiosa con una historia de amor juvenil, y la voz de Dusty nos la cuenta de un modo que no termina de decidirse entre el recuerdo nostálgico y la pícara confesión de culpa.
December 25th, 2009 by Hitori Kokoro | Sin comentarios »Divertidas imperfecciones
Llegué a este singular músico cuando estudiaba en la universidad y un amigo me habló de lo genial que era una canción llamada “Psycho Killer”. Intrigado por el título, descubrí que era parte del primer disco de los Talking Heads, donde Byrne cantaba y componía la mayoría de las canciones. Efectivamente, me pareció genial una canción dedicada a describir a un asesino psicótico, y la musicalización tan básica permitía fluir mejor a esa letra que, quizás con otro arreglo, podría haber parecido muy intelectualoide (incluye frases en francés). Para cuando yo tomé interés en este grupo, ya se había separado y Byrne seguía su carrera en solitario. La cancioncita aquí publicada me parece tan irreverente como madura, y quizás la valore más de lo que debería por sus innegables pinceladas psicológicas (“algunos hombres reemplazan a sus madres”). Pero por encima de todo, me parece demoledoramente sincera y realista, una canción para alguien que realmente toca tierra y que es capaz de vivir el gozo de estar en pareja a pesar de las peleas y las imperfecciones. Muy romántica, sin dejar de ser tremendamente divertida.
December 22nd, 2009 by Hitori Kokoro | Sin comentarios »Prefiera siempre el original
Yo creí que era una canción de Café Tacuba. Me agradaba la melodía, pero había algo que no me terminaba de cuadrar. Casi dos años después, en una combi que sintonizaba esos programas de la frecuencia AM dedicados a la música del recuerdo, escuché la versión original y quedé impresionado, pues entendí de inmediato qué era lo que no me terminaba de cuadrar. La letra es ingenuamente directa, algo típico de la época de la “nueva ola” o algo después, y por eso me parece que funciona mejor con esos arreglos claramente antiguos, ese tecladito por momentos cómico, esa batería tan suave que el bajo la opaca en todo momento. Y todo eso opacado por la voz de Leo, que domina tanto la canción que podría ser disfrutada por igual “a capella”. De verdad que eran otra cosa los cantantes de esos tiempos.
December 19th, 2009 by Hitori Kokoro | 3 comentarios »No puedo dejar de quererte
(Para Ren: ojalá escuchar esta canción le traiga algo más de paz a tu corazón.)
December 16th, 2009 by Hitori Kokoro | Sin comentarios »Escúchame una vez, todo tiene final
Jorge González era la cabeza visible de Los Prisioneros, grupo chileno muy popular en los ochentas. Tan ochentero que creo que no pudo sobrevivir al cambio de década. Se podrá discutir mucho sobre su originalidad musical, pero sería mezquino no reconocer el gran talento de González como letrista. Después de que el grupo tuvo su primer final, antes de su breve recomposición, Jorge sacó su primer disco como solista. Era un disco desigual, con tonadas que intentaban ser comerciales y letras que pretendían ser poemas. A veces resultaba, a veces no. Pero en medio de esas disparidades aparece lo que para mí es una de las mejores baladas de todos los tiempos, una obra maestra por donde se la mire. No sé qué otras cosas haya hecho Jorge después, pero dudo que llegue a tocar las cimas que escaló con esta joyita. “Fe” es la canción ideal para cuando se ha terminado una relación. Tiene el sano reconocimiento de que todo tiene un final, pero la vida no termina, no vale tener rencores, sólo queda desear lo mejor para los dos.
December 13th, 2009 by Hitori Kokoro | 4 comentarios »Amor religioso de los 90
Supongo que muchos se preguntarán qué hace esta canción en un ranking romántico. De hecho, hace algún tiempo a mí también me habría sorprendido. Porque, claro, ¿qué tiene que hacer la religión con el romanticismo? Y es que como a muchos en todo el mundo, el genial videoclip de la canción nos reforzaba la idea de que era un tema místico, con una letra oscura o intelectual. Pero una vez, navegando accidentalmente por la red, entré a una página donde se comentaba que “perder la religión” es una expresión típica del sur de los Estados Unidos, de donde proviene la banda REM, que da a entender que uno está dejando de hacer algo a lo que estaba acostumbrado. Que en este caso no se refiere a una costumbre religiosa, porque todo el álbum “Out of Time” tiene un corte romántico. Y al igual que otras de las letras del mismo álbum, la de esta canción habla de ese universal sentimiento. Cuando leí esa explicación, no quise darle crédito de inmediato, pero cuando empecé a repasar la letra, me di cuenta de que todo encajaba mejor. Pensadas esas líneas como una canción de amor, entonces muchas cosas que parecían oscuras o misteriosas aparecieron como claras y lógicas. Así, “perder la religión” se refiere a perder las cosas que componían la cotidiana relación amorosa. Naturalmente, no es una sencilla letra de amor juvenil encontrado o perdido. Es una letra adulta, madura, que retrata muy bien la angustia de ser consciente de que la propia relación está dejando de funcionar, que hay una distancia cada vez mayor, que ya no se puede estar a la par con la pareja, y que los momentos gratos ya sólo son sueños. Angustia que puede pasar desapercibida por esa instrumentación tan estimulante, con geniales arreglos de cuerdas.
December 11th, 2009 by Hitori Kokoro | 1 comentario »Balada para la noche de un día difícil
Imposible que los temas románticos de los Beatles no se queden en la memoria. Es muy conocido que como parte del contrato del grupo, todos los temas de John y de Paul eran firmados como “Lennon – McCartney”, pero en verdad los escribían por separado (eso no pasaba con las canciones de George y de Ringo). Aunque a la hora de la grabación interactuaban y podían pedirse consejos o darse sugerencias entre ellos, la manera más fácil de saber a quién corresponde la autoría real del tema es identificar quién canta. Así que éste es un tema de Paul, quien aportaba la mayor cuota melódica al grupo, y se especializaba en baladas muy efectivas (por eso Lennon le achacaba que hacía música “para abuelitas”). Aunque a decir verdad Paul produjo muchos temas notables en este ritmo (por ejemplo, “Yesterday” o “Michelle”), éste me gusta más, quizás por ese toque español de la guitarra y ese acompañamiento como de castañuelas. La letra es también sencilla y no era para pedirle más a un joven de veinte, pero la interpretación es excelente, de un romanticismo muy melancólico. Ideal para bailar un lento pegadito en pareja.
December 11th, 2009 by Hitori Kokoro | 4 comentarios »Todo hombre tiene su media naranja
Empiezo con esta canción no sólo porque ya la he mencionado, sino porque hace un par de días se han conmemorado 29 años desde que un fanático desquiciado nos privó de la presencia terrenal de John Lennon, quien obviamente inspiró este tema de su esposa. Tiene una instrumentación básica, heredada de ese estilo antecesor del punk agresivo que la propia Ono había empleado en otras de sus grabaciones. Tras darle una leída a la letra, autoexplicativa, nada rebuscada ni metafórica, me parece una manera bastante femenina de aproximarse al sentimiento.
December 10th, 2009 by Hitori Kokoro | Sin comentarios »Un ranking muy personal
A veces es tan complicado hablar de sentimientos, que para eso los mortales comunes recurrimos a los artistas. Y por eso los queremos tanto: porque pueden decir muchas cosas que nosotros pensamos o sentimos, pero que no logramos expresar.
De modo que este posteo va a servir sólo como una presentación de lo que es esta categoría en mi blog: un recuento de esas canciones que he escuchado durante mi vida y que, al margen de que actualmente las escuche mucho, poco o nada, me han dejado pensando sobre sus verdades románticas. Para hacer la experiencia completa, acompañaré mis comentarios con las letras y la propia canción.
Sin más palabras que agregar, entonces… ¡música, maestro!


