Por fin. El matri.

- ¿Pan árabe o pollo a la brasa calentado?
- Pan…
- Cifrut o Free Tea…
- ¿Están helados?
- El té no…
- Free Tea…
- Ayer casi lo cagas a ese “wón”. Yo estaba con “la Rascua”- el pata miraba entre incrédulo y asado.
- Bien simpática la chica… “ella”.
- Sí, por un momento pensé que la ibas hacer… aunque estaba recontra tranca. Recuerda que una mujer tiene que mantener su imagen. Ninguna chica quiere quedar así de mal… sale con un pata y se va con otro.
- No lo planteé así. Simplemente dejé que fluya.
- Me gustó el gesto de poder. Eso de poner las jarras y servirles a las chicas.
- ¿Me estas psicoanalizando? Me acompañaste al “matri”, tenía que portarme con unas aguas, y siempre por cortesía les sirvo a las damas. Por cierto, ¿recuerdas cómo se llama?
12 horas antes: la tarde antes del “matri”.
Había ido al centro y como dice la canción: “solo quería un café con poco azúcar…no iba por la tertulia o el flirteo”. ¿Cuántas posibilidades hay de que justamente en el momento en que me acerco a la señora con la que tengo que conversar, un amigo salga de un bar cercano y me vea? Resultado: Cinco cervezas, tres personas.
-Me despido, debo ir a un matrimonio- les digo a mis amigos. Tenía mis cosas en el departamento de Jedae. Al llegar, media botella de vino entre los dos. Cuando por fin entramos a la parroquia, me dicen que la misa todavía no termina. Vamos al Queirolo, ya eramos cuatro. -Media res, por favor-.
No regresamos a la parroquia, con las justas llegamos a la recepción. Saludé, evité el champán y sacié mi hambre con patitas de pollo. Estaba picado, estaba cansado. No podía más que pasear los ojos: los bocaditos iban y venían. -No, no quiero champan-, eso de mezclar mucho no me cae bien. Tardé un par de segundos en darme cuenta que ella no estaba. Tardé un par de minutos en aceptar que a ella, ya no la vería. Tardé una hora en darme cuenta de que quería dormir. -Quédate en mi departamento-, me dijo Jedae. Nos despedimos y llegamos a los pocos minutos. Sin embargo:
- Vamos a Barranco.
- Tengo sueño.
- Fácil que mi amiga la Rascua va. Ahora para con unas holandesas.
- Ya sabía. ¿Cuándo se te va a quitar lo brichero?
- Cuando a ti se te quite lo maricón.
- ¿Seguro que quieres ir?
- La noche es joven…
- Ok, voy a cambiarme.
En quince minutos llegamos al Bulevar. Eso fue algo que me gusto mucho, vivo lejos de la ciudad y llegar tan rápido me gusta. Siento que Barranco se parece a mi barrio, no por la cantidad de gente, sino por la tranquilidad que se respira en algunas de sus calles. Me gustan los árboles, las calles en donde las raíces han quebrado las veredas porque nos recuerdan que no sólo estamos nosotros, sino que, convivimos con una serie de seres. Entramos a una disco y encontramos a la Rascua, estaban “ella” y su amigo. No había ni una holandesa… Y las presentaciones sucedieron.
Me senté al lado de “ella” y la conversación empezó a fluir. A la media hora las risas y el alcohol corrían como agua. Durante esa noche, durante un momento, me olvidé de todo y me alegre de estar allí y conocerla. Creo que fue eso que llaman “química”. Entras en contacto con alguien y de pronto hay una empatía automática. Si hubiese estirado mi cabeza tres o cuatro milímetros la hubiese besado. Podía ver nítidamente sus ojos gigantes, su cabello negro y lacio. Sus pecas (1.. 2.. 3…). Podía ver las gotas de sudor en su frente y sentir una que otra gota de saliva que lanzaba al hablarme.
Que chico es el mundo, tenemos conocidos mutuos. Que chico es el mundo yo quise trabajar en la empresa en la que trabajas. ¿Cómo sabes tanto de mi carrera? Un amigo cercano es colega tuyo. ¿De dónde eres? Mi ascendencia es de la selva (carajo, que delgada eres). A mi hermano le gusta todo lo japonés. ¿Sí? Qué interesante. A veces colaboro con Sugoi, es una revista de anime. Mi hermano tiene algunas.
Las horas pasaron y nos invitaron a retirarnos, buscamos un nuevo lugar a donde ir. El amigo (cariñoso, creo yo) logró recuperar el terreno que había perdido. Había ido con él, su celular y sus cosas estaban en el carro del amigo. A la mañana siguiente, mientras desayunaba pan árabe y Free Tea, en el bolsillo de mi saco encontré su número telefónico.





December 23rd, 2009 at 21:05
buiiiiiina
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Gato Techero Reply:
December 24th, 2009 at 20:16
Hola María,
Son cosas que pasan, no?
Gracias por visitar y comentar. Felices fiestas y mis mejores deseos para el 2010.
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July 6th, 2010 at 07:01
hola
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