LOS OTAKUS Y LA INTERNET

INTERNET

El sueño de todo internauta. Sólo falta…

——————————————————————————————————————————–

Una maid.

Es la única imagen presentable en mi repertorio de imagenes no presentables...
Es la única imagen presentable de mi repertorio
de imagenes no presentables.

———————————————————————————————————————————

Publicado en la revista Masaka #30 (con algunos cambios adaptados para los tiempos modernos, ya que en el año que escribí esto, el chat era más popular que el msn.)

Supongo que alguno de los asiduos lectores de este humilde e incomprendido blog, el cual no es digno, al parecer,  de ser mencionado en un diario local (a diferencia  de un perro pulgoso) habrán tenido la necesidad de usar una cabina de Internet. Y de seguro se dirán a qué viene esa pregunta. Bueno, sólo aprovecho la oportunidad para hablar precisamente sobre este tema, la Internet. Sin duda recordarán (muchos de ustedes) lo que era usar este servicio hace algunos años. En esos tiempos (año 1999 meses más, meses menos), encontrar locales que se prestaran para la  “novedad” era difícil y, más aún por la falta de competencia, estaban centralizados en lugares privilegiados y con precios como para que no se envicie uno en el caprichito.

Hoy en día, en cambio, puedes encontrarlos en todos lados, y me extrañaría que no hubiera por lo menos cinco en cada esquina. Esta proliferación  ha sido tan rápida que no ha dado tregua a la adaptación. Prueba de ello es hallarlos en los sitios más improvisados e inverosímiles; un día es tu restaurante favorito (en donde ya habías enamorado a la mesera para que te de una “pierna” extra) y al siguiente es una base de comunicaciones del tío Bill Gates Vista 2010. Y no menosprecies al antiguo local de pompas fúnebres, que también es sitio ideal para una cabina (claro, si no te molestan los Poltergeist mientras navegas). Aunque los más graciosos son los café-net, cuyo gancho es servirte un buen café caliente en pleno verano.

Me equivoqué de blog.
Espera, no soy Otaku. Ni siquiera soy humano.
Diablos, me equivoqué de Blog.

Esta gran red sirve para casi todo: acudes en ayuda de un trabajo, le anuncias al mundo que existes o simplemente pasas el rato. Este “pasar el rato” involucra varias cosas. Antes de que hubiera msn, Facebook, etc, el “chateo” era el boom.  Era una de las formas de perder el tiempo más adictivas que había disponible. Si te pones a pensar un momento, te darías cuenta de lo absurdo que parece: llegabas, te conectabas y empezabas a “conversar” con una  persona “X” en un sitio posiblemente muy lejano. A esa misma persona te dirigías como si fuera un amigo de hace muchos años, contándole tus intimidades después de tan sólo unos minutos de charla. Al final, sigue siendo alguien a quien nunca has visto y en la mayoría de los casos nunca verás (porque algunos creen que así se acaba el encanto). Para entrar a los llamados “rooms”, primero era obligatorio el uso de un seudónimo o Nick. Aunque no lo creas, ese seudónimo dice mucho de lo que eres o lo que quieres ser, y das la posibilidad de dejar a tu oscura personalidad dar un paseo por el parque de la irrealidad. Por ejemplo: “SSJ3”, “Bulmgetto”, “A que no me atrapas”, “El cáncer del amor”, “No tengo Nick”, “Adictas al asunto” y demás. En el chat podías hacer y decir lo que te querías, sin consecuencias más allá de que te respondan de la misma manera, pero con más “ares” al terminar la frase. Por ejemplo, algunos  hinchas de Dragón Ball liberaban su agresividad en el chat, en donde peleaban entre ellos, lanzándose sendos ataques y estruendosas Genki­damas. Uno avisaba que estaba atacando y el otro le respondía que lo había podido esquivar “con dificultad”  o  lacónicamente gritaba: “Me diste maldito, estoy muriendo. Trunks, cuida a tu madre, aaah…”. Y nunca faltaba ese miserable grupillo de energúmenos que, aprovechando que ignorabas quién era, se dedicaban a proferir mil y un insultos que te recordaban, por puro gusto, hasta a una prima-hermana que hace tiempo no veías.  Una situación clásica en los Chats eran los noviazgos virtuales; “parejas” que, después de haberse conocido un buen tiempo chateando (entiéndase gastando sus soles, dólares, pesos depende en donde te encuentres) terminaban una relación de amistad de 300 horas, dos maratones y veinte colgadas de red, en un noviazgo virtual e incluso, si sus padres, amigos y malvadas hermanas gemelas no se interponen, hasta en “matrimonio virtual”. Y no cualquier matrimonio, pues invitaban a todos los amigos del “room” y también a todo mundo que no tiene vela en el entierro. A mí me llegaron varios (literalmente hablando), inclusive de segundos matrimonios. Los felices novios creaban para la ceremonia su propio “room” y el cura, un amigo en común, se encargaba de dar la aprobación, mayormente con el título de “Gran Boda de Lorenzo con Pepita”. Estas uniones terminaban cuando tales parejas cometían el error, después de algún tiempo de casados, de querer conocerse. Esto terminaba irremediablemente en divorcio cuando se llevaban la gran sorpresa (por lo menos uno de ellos) de que el otro también se llamaba Fernando.

Pero si en algún momento llegabas a entablar una conversación inteligente (entiéndase con un tema en común), es definitivo que en el transcurso del tiempo ibas a falsear ciertos datos con mentirillas como qué edad tienes, qué estudias, si eres adorador de Satanás, etc. Claro, la otra persona tenía que aceptarlas como verdaderas, sin preocuparle de que pueden estar viéndole la cara de tonto (ya que él podía estar haciéndote lo mismo). Sin embargo, algunos se pasaban en las mentiras, pues, juraban ser rubios naturales, con ojos azules y que sus antepasados eran alemanes (cuando eran más autóctonos que la cancha), o que tenían 17 añitos (cuando su mamá pudo ser el primer amor de Humphrey Bogart). En el chat las chicas se expresaban como si fueran unas “femme fatale” (cuando en el colegio las eligieron “Miss Halloween” o Betty la Fea del sexto piso favorita para “Miss Susto” de todo el cole). Los hombres se pavoneaban de “latin lover” (cuando sólo borrachos pueden sacar a bailar a su prima). Incluso, había quienes se decían hombres de mundo (cuando aún le pedían permiso a su mamá para ir a una fiesta al frente de su casa). Y claro, están las chicas que dicen que “son” y que, gracias a un amigo con carro de su hermano, ya “no son”.  Continuará…Sí, va a continuar…Pues te aguantas.

Ha sido 1,901 veces visto

Tags: , , ,

Entradas Recientes

8 Responses to “LOS OTAKUS Y LA INTERNET”

  1. Shigure Souma Says:

    Oye monócromo… ¿este no era tu raje en el que contabas esa cosa fea que te pasó cuando estabas en la cabina viendo esas páginas de “Hombres que Buscan Hombres” y dejaste los parlantes con el volumen muy alto y tu video cargó? acuérdate… fue en esa cabina por tu casa… esa en la que hay una gigantografía con tu foto para que no te dejen entrar… si hasta la municipalidad sacó una ordenanza relacionada al uso de internet por no humanos por tu culpa…

    Reply

    Oso Panda Reply:

    Esa es la segunda parte.

    Reply

  2. César Flores Huallpa Says:

    Vaya, me acuerdo de este raje… uno con los que me reído más. Pero no se preocupe, Panda-sama, siga así y ya lo mencionarán en los diarios de circulación nacional, quizás en las Policiales, pero algo es algo.

    Reply

  3. LOS OTAKUS Y LA INTERNET II | CODE NAME : Oso Panda Says:

    [...] Continuación del artículo LOS OTAKUS Y LA INTERNET. [...]

  4. Eleuterio Says:

    Oe, Kung Fu Panda
    Adivina qué, Al Gore me ha dicho que te felicite….por promover el reciclaje, malditooo!!!
    jajaja, oe ya ps, invemtate algo nuevo, ese articulo recuerdo haberlo leido cuando aun no tenía vello púbico, no te pases!

    Reply

    Oso Panda Reply:

    Bueno, no todos pueden ser joyas de la literatura. Dame tiempo para pensar algo original ya que no hago comociertapersonaquenoquieromencionarperoqueesunperronegro que se encarga únicamente de traducir los textos que encuentra en blogs en ingles. Y conste que para nada me refiero a tí, Shigure del blog de Shigure.

    Reply

  5. miguel Says:

    eso de las bodas pense q venia de un juego q se llamaba gunbound de q todos se metian a un room y habia una especie de “boda” jaja y si tambien conoci a una chica necrofilica adoradora de satan nunca olvidare esos tiempos x)

    Reply

    Oso Panda Reply:

    Todos tenemos amigos extraños. Yo tengo uno al que le gusta usar un seudónimo de perro y que además tiene un blog en donde traduce todo lo que encuentra en ingles. Que mundo tan loco.

    Reply

Leave a Reply