Archive for the ‘Música’ Category

Y este podría ser el “ending” del anime de “Game Of Thrones” (si, tengo mucho tiempo libre)

Y es que entre que no salen los libros (ya perdí la esperanza y las ganas de especular para cuando) y todo lo que falta para que comience la temporada final… pues me aburro como un burro… y mientras doy vueltas en la red tratando de encontrar todo tipo de curiosidades y frikadas acerca del tema, me topé con esta, cuya principal virtud es la ilustración (larga muy larga) que se muestra en scroll en el fondo (aunque la cancioncita también esta bonita) Así que ahí se lo dejo, para que reconozcan a los personajes de la historia en este nueva adaptación a la estética del anime.

“¡Chist!”, antología de Les Luthiers (Recital, 2017): de lo bueno, todo (y me quedo tranquilo, hay para rato)

Creo que lo primero que quiero decir aquí, va a ser un comentario personal: si no fuera por mi esposa no hubiera asistido a este recital, con dos de mejores mis amigos. Casi casi me ha puesto un guardapolvo, me ha dado mi lonchera y me ha mandado a que me divierta… porque nunca salgo y ya huelo a guardado… y mis siempre conspicuos amigos no se aburren de invitarme (algo que les agradezco desde el alma) y yo de hacerme el tercio, por mis condenados desoredenes de personalidad. Que el mundo no me va a comer, dice mi señora. Y ella no ha querido ir, pese a que también le gusta, porque en esa increible forma pragmática que tiene de ver el mundo ha preferido pagar por una entrada más cara para el fanático (osea yo) y ella quedarse en casa a hacer algo que es su hobbie favorito: marmotear en nuestra camota, jugando con su gata y ponerse “Chill and Netflix” con sus doramas coreanos. Pero entremos en tema… lo que más me preocupaba de la presentación de Les Luthiers en Lima era sin duda los “nuevos integrantes” y lo que eso signfica para una agrupación de músicos que fácilmente superan la base siete y de los que ya tuvimos la mala suerte de ver partir a uno y fallecer a otro. Así que la cuestión que tortura a los fans es obvia ¿sobreviría la agrupación a un impostergable recambio generacional? ¿o es que con ellos se acabó todo? pues bien… la buena noticia es que Carlos López Puccio, Carlos Núñez Cortés, Jorge Maronna y Marcos Mundstock han conseguido en Horacio “Tato” Turano y Martín O’Connor, las piezas de recambio necesarias para poder seguir su andadura (un cantante de polendas, de “deveras deveritas” y un músico consistente que de soporte musical real a la piruetas de los demás). Que esperamos sea por muchos pero muchos años más.

En ese sentido, ya hablando del recital en Lima como tal, un montaje cómico musical, todo está intacto. Es cerrar los ojos y sentir que su trabajo es atemporal y que es lo mismo, en cuanto a su calidad, tenerlos ahí delante tuyo que escucharlos y verlos en un medio digital. Y que podrían seguir haciéndolo para siempre. Simplemente una delicia escuchar a Marcos decir “Mastropiero” y que el público empiece a aplaudir con tanta algarabia que no lo dejan continuar. Pero sería injusto decir que eso es todo, que basta con escucharlos… hay que abrir los ojos y disfrutar del despliegue escénico, la fuerza física, los gestos, los movimientos, la energía sorprendente en este grupo de hombres mayores. Las muecas en sus rostros, las improvisaciones fuera del guión que devienen en risas sinceras e inesperadas (y el talento para agarrar al vuelo la broma nueva y darle un buen remate). Y por supuesto que también son deliciosas las impecables interpretaciones musicales en vivo, las cuales ya de por si pagan las entradas, al margen de todo el humor que viene en el paquete. Te sientes, empiezas a reirte y para cuando acaba tienes el diafragma adolorido y la mandíbula acalambrada y estas muy pero muy feliz. Reglón aparte merece “Tato” Turano, quien lleva la carga de ocupar (nunca reemplazar) el espacio vacío de Daniel Rabinovich, lo cual a primera impresión tiene pinta de labor imposible, pero él consigue a base de demostrar precisamente que no es su deseo reemplazarlo, sino más bien que su participación tiene pasajes de sincero y sentido homenaje, se mete al bolsillo al público porque resulta siendo un tenor lírico de primera línea, que no tiene ningún miedo en usar su voz y que tiene su propia versión de humor, el cual agrega al menú con todo el derecho del mundo. En suma un adecuado integrante nuevo, para un “Les Luthiers ver. 2.0” del cual veremos partir en algún momento a los demás integrantes fundadores, pero con la esperanza de que los que vayan quedando puedan seguir con el legado. El mundo necesita que así sea.

Game of Thrones + Attack on Titan… Why Not? total, estamos todos locos

Y hay que decir que les ha quedado bonito el videacho. No es la canción que yo hubiera escogido (por ser tan fácil de reconocer) pero quien ha trabajado este videacho sabia exactamente lo que estaba haciendo y como hacerlo. He chismeado en el YouTube y hay un montón más, pero este es el que pienso ha quedado mejor. Ya m,e dirán si les gusta o no.Y háganse la idea que vamos a estar en este plan hasta que la temporada final llegue a nosotros… en más o menos un año y tantos meses.

¿Bailarinas rusas disfrazadas de Harley Quinn haciendo twerking? … ¿Dónde es que tengo que firmar?

Y para comenzar el fin de semana… vamos a relajarnos un poco con esa extraña cualidad que tienen las hijas de la madre Rusia para vivir en un país de lo más frío (y que nos sugiere la idea ponernos muchas capas de ropa encima) y sin embargo que se les de tan bien esa extraña meneada de trasero que llaman “twerking” (la cual, precisamente, se hace con muy poca ropa cubriendo la “zona cero”). Y si por eso no fuera suficiente vamos a agregarle no una, sino cinco Harley Quinn en plan meneo, ahora que la chica sicótica novia del Joker anda de moda. Y creo que más o menos así fue el tránsito mental de la bailarina profesional Olia Leta ha tenido, y que al final llevó adelante la fenomenal idea con los apreciables resultados en videito adjunto. Y que comience el sábado (si, yo trabajo los sábados hasta la una, recién comienza mi fin de semana).

High Fidelity (Película, 2000): cinco cosas son mejores

Esta película es una de esas comedias románticas que nunca terminas de ver completa porque terminas bajándote del carro, avión o nave espacial, o saliendo del consultorio, edificio, institución penintenciaria o casa rumbo a algún lado, pero eso no la hace mala para nada. De hecho, se te queda en la memoria y en cierta medida esperas en algún momento volver a verla para terminar de enterarte que pasa. Y a veces, solo a veces, ocurre que consigues verla de una sola sentada, como me pasó el fin de semana. Pues bien, hay bastantes cosas que comentar de ella, como sus brillantes actuaciones, un sólido y curioso libreto, y que en general es bastante rara en la historia que nos cuenta (es decir rara de poco convencional en cuanto a lo que se espera de una comedia romántica) pero yo me quiero centrar en un par de cosas off-topic si se quiere: por un lado me dejó tirado en la calle con sus referencias melómanas. Capté muchas, pero en general no soy muy ducho en el tema, que si bien se repite mucho por la película lo cierto es que tampoco quita el aire ni estorba la correcta visualización de la película; y eso me lleva a otra cosa que la película menciona y me dio nostalgía: si, crear una selección musical en una cinta de cassette, para entregársela a alguien, era un arte… que ya se ha perdido. Y eso tiene de curiosa esta cinta situada en los álbores del nuevo milenio: su tecnología. Centrémonos un poco: son los 2000, los DiscMan aun no acaban de matar a los WalkMan porque son incómodos, consumen mucha batería, suenan mucho mejor eso sí, pero son muy grandes y los CD se rayan y maltratan pronto, además que si caminabas con el DiscMan en la mochila, la aguja “saltaba” y te cortaba la canción. El MP3 Player va llegando tarde a la fiestita, pero viene (ahora lo sabemos) derechito a matar a ambos aparatos sin contemplaciones y en tiempo record, cuando se pudo convertir cassettes y CDs en meros archivos digitales, los cuales podían ser acumulados en monstruosas compilaciones de cientos de canciones en un solo y minúsculo aparato, al mismo tiempo que la internet te permitía acceder “gratuitamente” a toda la música que te diera la gana. Y los teléfonos celulares recién asomaban la nariz y eran cachivaches complicados y pesados, caros, y sin las prestaciones actuales (en serio, solo servían para llamar y dar la hora). Ese es el mundo en que fue filmada esta película: un mundo en donde un buen disco de vynilo era una buen disco de vynilo… y valgan verdades… lo sigue siendo.

Rob Gordon es un melómano confeso cuyo sueño, o quízas destino, lo ha llevado a cumplir el sueño: tiene una gran colección de música personal y es dueño de una tienda friki de música en donde se encuentran muchas cosas exclusivas y para expertos. No gana mucho, pero le da para vivir… pero tampoco es que su vida esté camino de algún lado. De hecho, y pese a la música, su vida es bastante monótona y casi casi… no, el está convencido que las relaciones de su vida son las que le dieron forma a su vida actual, de tal manera que unas cosas tienen que ver con las otras y todo seguirá igual porque así son las cosas. El looser perfecto: tiene todo lo que quiere, pero aun no se da cuenta y más bien trata de destruirlo de cierta manera inconsciente. Hasta que termina con su actual pareja y eso lo destroza por completo. Y para tratar de entender que es lo que le ha pasado en su vida y porque estas rupturas lo marcaron para siempre, empieza a hacer un recorrido personal musical por esas cinco relaciones que lo han transformado: cuatro de su pasado, remontándose a su primera novia del colegio, hasta su actual ruptura que se está tomando como las pelotas y de la peor manera posible. Y en este camino Rob encontrará muchas respuestas y reconocerá muchos de sus errores, para proceder de inmediato a cometerlos nuevamente. Como debe ser.

Ready Player One (Trailer): ¿vuelve el héroe? directo a golpear en el kokoro friki-geek

Y para cerrar lo que más me llamó la atención de la Comic Con de este año, tenemos este trailer del ¿retorno? de Steven Spielberg a la pantalla grande. Director con aciertos y tragedias, lo que parece tenerse entre manos es cosa seria y de grandes dimensiones. No hace mucho volvía a ver ese manual de como hacer una película de contacto con extraterrestres que es Encuentros Cercanos del Tercer Tipo, y que anda envejeciendo tan bien y me preguntaba porque no el bueno de Steven se soltaba una pela así con temas de nuestros tiempos… y zuacate, me sale con Ready Player One, que sin importar por donde la mire no le veo puntos flacos y es que su principal punto flaco, que vendría a ser el chupar de todo para armar su estética visual es su principal punto fuerte. Sigo mirando y mirando el trailer y mi corazón salta cuando le pesco alguna nueva referencia cruzada, ya sea de las fáciles o de las trancas. No creo que haya uno solo que se precie de ser geek o friki que no quiera medir fuerzas luego con esta película a ver si se las sabe todas. Y ya me imagino la de reviews que se harán tras su estreno haciendo la lista de las referencias. Ya desde ese lado estoy perdido: tengo que verla. Y del lado de la trama… uhm… uhm… si, me parece que es un buen tema para juguetear un rato y que pre-ci-sa-men-te hace juego, y me imagino que jugará, con todo este tema de las referencias y los guiños. Y ahora solo toca esperar pues esta película podría ser solo un bodrio palomitero de alto presupuesto y muchas infulas, o convertirse en la nueva fábula que gráfique nuestros tiempos.

Y un día PSY volvió… con DOS temas nuevos (más moderados pero igual de pegajosos)

No, no va a ser un nuevo Baile del Caballo…. Dios nos coja confesados, pero PSY (que es muy popular en Asia, antes del propio Gangnam Style) tiene una carrera que llevar adelante y nos trae New Face y I Luv It, usando las fórmulas que lo hicieron golpear con su hit caballesco a todo el planeta, dos singles de su nuevo disco 4 x 2 = 8, como pocas veces se ha visto. Las dos nuevas canciones están buenas, pero no son para tanto. Y francamente… hombre, ni siquiera soy capaz de definir con claridad de que género son, pero igual disfrútenlas que sus conteos de reproducciones ya andan por los cielos.

Cuando toca actualizar tu canción, la cosa se pone peculiar… ¡”Ironic” y “Olvídame, y pega la vuelta” versión 2017 son muy graciosas!

Cuando yo era chico… vamos, en serio, yo tengo 40 añotes y ustedes no saben que era tener 11 (y en primero de secundaria) y la única forma de hablar con la chica que te gustaba era llamarla a su casa, a su teléfono fijo que solía estar en medio de la sala (en donde por lo general vegetaba la familia completa viendo cualquier enlatado en los ocho, máximo diez, canales de TV que teniamos), y correrte el riesgo de que te responda su papá… o escuchar a lo lejos que ella decía “dile que no estoy”. Para eso había que tener dos de esos que ponen las gallinas. Tampoco se imaginan lo que era copiar y copiar a mano de un cuaderno prestado por que las fotocopiadoras “las acababan de inventar” y la cosa era cara y solo para emergencias. ¿Internet? ¿Compu en casa? nah, eso era casi ciencia ficción. Y el tiempo pasó y vean todo lo que tienen ahora… pero… ¿y si algunos de los temas de ese entonces, es decir, de la música que creció contigo… er… la actualizaramos a nuestro ultra rápido y azaroso mundo moderno? Una en inglés, una en español. Ambas clásicos indiscutibles e inolvidables de sus momentos. Les van a encantar.

El cuarteto de cuerdas peruanos Blú Quartet presentan su tributo a Game Of Thrones ¡Y suena genial!

No estoy muy seguro que tiene que ver este cuarteto de cuerdas (ni de dónde salió, pero pueden visitar su fanpage oficial), el opening de la serie Game of Thrones y la base aérea de helicópteros peruana, pero hay que decir que el arreglo para cuerdas es cosa fina y está muy bien afiatado. Ya solo escucharlo hace valer la pena el ver este video, el cual como video, también está muy bien hecho… aunque aun me sigo preguntando por donde va la relación aquí. Vamos, ya se acerca la fecha del estreno asì que empecemos a calentar el ambiente con esta excelente versión.

¿No qué no se podía? un “live performance” del aria que canta Diva Plavalaguna en el “El Quinto Elemento”

Para los que son muy jovencitos deben saber que hay una fantástica película del director Luc Besson, llamada El Quinto Elemento que espero que ya estén buscando para ver. Es francamente genial desde donde la mires, y en ella destaca una secuencia en que una cantante de opera, extraterrestre, se manda con un tema durante una presentación. Lo curioso de dicho tema es que los mismos productores de la película admitieron que la canción había sido creada para no ser posible que un ser humano pudiera con ella, por lo que una parte de la interpretación de Diva Plavalaguna es digital. Y la canción, su cantante y la secuencia pasó a la historia d ela ciencia ficción junto a la película que la contiene. Pues bien, parece ser que no hay cosa que un humano pueda hacer si es que lo propone de verdad y ha sido la cantante Jane Zhang, cantante china de pop quien se debe haber dicho “si la hago”… y la hizo, realmente sorprendente. Juzguen ustedes si llega o no llega a estar a la altura de la diva extraterrestre.


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