Fin de semana cinemero 3: Blindness

Peor que no ver, será poder ver...
Una de las mejores novelas que he leído en mi vida es sin lugar a dudas Ensayo sobre la ceguera de José Saramago. Como ya he comentado hace bastante tiempo aquí esta película fue un proyecto de Fernando Mereilles, director de las excelentes “Ciudad de Dios” (2002) y “El jardinero fiel” (2005) y que sea una coproducción brasileño – canadiense – japonesa por que era un deseo del propio Mereilles el trabajar con un equipo de distintas razas y orígenes en Blindness (Ceguera). Saramago se negó en reiteradas oportunidades a ceder los derechos para esta película pues no quería que la historia perdiera su sentido alegórico para convertirse en una película de ciencia ficción con efectos especiales (¿”Soy Leyenda” escuche por ahí?) así que al final aceptó con algunas condiciones: la película tendría que ser filmada en una ciudad que no fuera fácilmente identificable, de preferencia irreconocible; y no debería contener referentes a gobiernos o sistemas políticos, para que mantenga su ambiente de fábula alegórica. Sólo cumpliendo estas condiciones se pudo concretar el proyecto y Mereilles aceptó las condiciones y las cumple con facilidad. Su pre-estreno fue durante el Festival de Cannes de 2008, en donde recibió buenas y malas criticas, debido a que Mereilles ha echado mano a diferentes recursos visuales para sugerir con mayor intensidad la condición de ceguera y la confusión producida, por lo que se ven diferentes cuadros mal iluminados, mal enfocados, con desfaces entre audio y sonido, encuadres raros, entre otras ideas experimentales. Su estreno en Estados Unidos recibió la calificación de R, por sus escenas de crueldad, violencia y sexo; y pasó por nuestras salas sin mayor pena ni gloria dado que no es un film con gran marketing y de hecho que es difícil de ver.
La premisa es bastante sencilla: un día durante un semáforo en rojo un conductor pierde la vista con una ceguera que es como andar en un mar lechoso. Es llevado a un oftalmólogo cercano quien se queda sorprendido por la extraña dolencia y lo manda a su casa. Sin embargo, todos aquellos que entraron en contacto con el hombre en la sala de esperas son contagiados por la enfermedad y al día siguiente ya se ha convertido en una plaga que las instituciones gubernamentales no pueden controlar. En un vano intento de contener la epidemia de ceguera blanca los enfermos son recluidos en locales aislados con un mínimo de comodidades. La esposa del oftalmólogo decide quedarse al lado de él y para ello miente a las autoridades y les dice que tampoco puede ver y eso es lo sorprendente: mientras la epidemia se expande velozmente por todo el mundo la esposa del oftalmólogo no se contagia, no pierde la visión. Al entrar al establecimiento comienza realmente la historia y el infierno que ella cuenta.
Limitados por la perdida de visión las personas tendrán que replantearse sus normas de conductas, su estilo de vida y adaptarse pues la opción es simplemente perecer. Ante esta perspectiva no aflora lo mejor del ser humano sino su lado más sórdido, los débiles son olvidados y los fuertes tratan de tener el control, la miseria llena los corazones y los actos más aberrantes son llevados a cabo en nombre de la supervivencia. Las estructuras sociales cambian y se instaura el control del más fuerte y el más violento, siendo el control de la comida el signo del que tiene el poder real. La máxima humillación es llevada acabo entre las paredes del establecimiento cuando las mujeres del pabellón donde están los protagonistas de esta historia tienen que cambiar sexo por comida y agua pues los miembros de otro pabellón han robado todas las raciones. Las mujeres se sacrifican ante la verguenza de los hombres y tras tamaña degradación todos los oprimidos tratarán de reinvindicar su orgullo y su condición humana.
Estremecedora historia acerca de la condición humana, Blindness no se interesa en contarnos como se produjo la epidemia, o por qué, sino se centra en un puñado de personas distintas pero unidas bajo una misma condición y de cómo tratan de sobrevivir en el nuevo medio hostil en el que se encuentran. Es una película muy dura en lo que muestra pues retrata con fidelidad lo que ocurriría con las personas ante una situación en la que se impone la sobrevivencia ante todo lo demás. Y es que nunca nos hemos visto en un problema de esa magnitud: perder el principal de nuestros sentidos, aquel con el que hemos diseñado nuestro mundo y con el que nos movemos através de él.

En el país de los ciegos, el tuerto es rey...































































