Con pelos en la lengua…
El internet ha modificado seriamente la manera como nos comunicamos, como entablamos vínculo afectivos con la gente, como nos divertimos pero en especial ha modificaco como amamos, como nos enamoramos y como enfrentamos nuestros rollos sentimentales. El Internet nos permite una asepsia completa, un grado de travestismo y mucho campo de experimentación para probar y probar, y volver a probar. Salones de chat, messenger, el facebook, el Hi5… cientos de formas y maneras de conocer gente, de vivir, de amar, de tener sexo… sin levantar el trasero de la silla de la PC.
Con pelos en la lengua va más o menos de todo eso y de algo más. Es una novela para internet con un curioso formato (que solo se puede dar en internet) de ser tres novelas en una, ya que tiene tres protagonistas: Cris (demasiado virgen para su gusto), Mateo (demasiado gay idem) y Mateo (que como no empiece a tener más sexo se quiere suicidar), cada uno con su rollo personal y en busca del amor y el sexo, y viendo por cual de ambas cosas se sufre más. Además de descubrir que no suelen venir en el mismo paquete. Tu escoges que protagonista sigues, aunque las historias de los protagonistas empiezan a cruzarse, por lo que deberás de ver las otras para entender… si quieres. Bien vale la pena darle una mirada a los breves episodios que son muy graciosos… y algunas veces dan de lleno en algo que piensas, sientes… o te da vergüenza ajena. Es inteligente rápida, nada explícita (en sus escenas, que el lenguaje si lo es) y sobretodo es bastante justa con el pobre género humano, que si antes del internet tenía problemas para comunicarse, ahora se comunica mucho pero se entiende menos.
Curiosa experiencia internetera que muestra como este rollo masivo en el que se ha metido la humanidad está y seguirá cambiando nuestros patrones sociales y de comunicación. Dedicada a todos los que hicieron “click” en el messenger… con un nombre falso.































































