Leyendo a Stephen King…
O mas bien acabando de leer… tenía en mi larga pila de libros pendientes, “Riding the Bullet” y “La chica que amaba a Tom Gordon”, así que me he sentado y los he leido porque se pasa el tiempo, la pila crece y nunca acabó de leer lo que compro.
He de suponer que conoces quien es Stephen King y si no lo conoces… lo más probable es que siu alguna vez has tenido miedo viendo una película o una serie de TV, se lo debas a Don Stephen, de cuya prolífica imaginacion han salido todo tipo de seres inquietantes. Empezando por Carrie, la niña siquica que arraza su ciudad cuando sus poderes se descontrolan al ser víctima de humillaciones repetidas y de la que se hizo una muy buena película de Brian de Palma en 1976, hasta llegar a The Myst (La Niebla) estrenada el 2007.
Películas como El resplandor (Stanley Kubrick, 1980), Los chicos del maíz (Fritz Kiersch, 1984), Cementerio de animales (Mary Lambert, 1989), Misery (Rob Reiner, 1990), It (Tommy Lee Wallace, 1990) son clásicas en su género y más recientemente se estrenaron por aquí Milagros inesperados (Frank Darabont, 1999), El cazador de sueños (Lawrence Kasdan, 2003), La ventana secreta (David Koepp, 2004), 1408 (Mikael Håfström, 2007) y La niebla (Frank Darabont, 2007).
Es todo un placer aventurarse en las historias de Stephen King, ya que su capacidad narrativa y lo retorcidas de algunas de sus ideas garantizan más de un escalofrío. Viene al tema esta mención porque estando relativamente cerca noviembre, tendremos una vez la Feria del Libro Ricardo Palma, en el parque de Miraflores, y allí siempre se pueden encontrar originales de remate a buien precio, y casi siempre hay obras de Stephen King a la que ponerles el guante encima.
Bueno volviendo a los libros tenemos a:
Montando la Bala, prácticamente un cuento (por su extensión) pero con las suficientes palabras para hacertela pasar mal. Curiosamente, Stephen King soltó esta historia para descarga gratuita en su web site, y la gran cantidad de bajadas que tuvo fue uno de los primero avisos que ha llegado la hora que disqueras y editoriales replanteen sus negocios. La historia es sencilla, un joven debe ir de vuelta a casa pues su madre ha sido hospitilizada. Pero para ello escogerá el peor método: hace autostop (tirar dedo).
La chica que amaba a Tom Gordon es la historia de la pequeña Trisha, quien se pierde en un gran bosque durante un paseo con su hermano y su recién divorciada madre. Trisha comete una serie de errores que la llevan a perderse cada vez más y a poner su espíritu y su cuerpo aprueba para tratar de salir del bosque. Mientras una extraña presencia la observa desde la espesura, esperando el momento adecuado.
Ambas novelas no son “lo mejor” de Stephen King pero entretienen y mucho. Y al final lo verdaderamente importante es continuar leyendo (si no el cerebro se llena de telarañas).

































































