¡Dos “season finale” más! 3ra de Heroes y 1ra de Fringe
Con estas dos acabo las cinco series que veo habitualmente (House MD, Lost, The Bing Bang Theory, Heros y Fringe) y con esas cinco me basta porque si le agregamos el anime que veo y las salidas al cine con la novia ya no hay tiempo pa’ na’… veamos:

Las aventuras de los Petrelli ya cansan...
1. Heroes (3ra temporada): o si prefieren volumen 3, volumen 4 y un cacho del volumen 5 (que ganas de hacer las cosas complicadas). Debo decir que esta temporada de Heroes me ha decepcionado bastante. Ha tenido buenos momentos, sin ninguna duda, pero ha dejado de ser la serie impredecible que era, en el promedio final la serie sale jalada. Es decir, sigue siendo impredecible, pero “eso” es de lo más predecible que tiene. Creo que el que sea tan retorcida ha llegado a cansar un poco y aunque se ha avanzando mucho en el tema del pasado de los personajes y las explicaciones de sus comportamientos la audiencia ha ido mal e incluso se anunció su cancelación intempestiva. Los gringos no se hacen bolas, si la cosa no funka se acaba y si va desatrozamente simplemente la sacan del aire, pero al final se ha confirmado una temporada más pero parece que hasta ahí llegamos. El problema, creo yo, es que llega un punto en que el saber que lo que es más obvio es precisamente lo que no va a pasar se vuelve aburrido. Mientras vas viendo la serie piensas: “Ok, ¿con que me vas a salir ahora? sorpréndeme” y por muy alucinante sea lo que te presenten… pues como ya sabias que iba a ser algo así, “alucinante”, como que no te sorprendes nadita. Ojalá que la cuarta temporada corrija esos errores y pueda presentar un buen final a la historia. Aunque no se… con el “final” que le han dado a la tercera… es tan absurdo… en fin, lo dejo ahí.

No es Lost, pero entretiene harto...
2. Fringe (1ra temporada): Al principio era fácil decir que Fringe era “la otra serie de J.J. Abrams”, la hermana menor y feita de LOST, pero hay que decir que partiendo de nada la serie ha ido subiendo y subiendo su interés hasta terminar en un episodio final realmente bueno y que te deja con todas las ganas del mundo y a la espera de la siguiente temporada. Al principio la serie ha cojeado bastante en sus episodios con historias aisladas, pero ya pasada la mitad se trató con más profundidad los recovecos de la trama y ya todo empezó a funcionar mejor. Sigue siendo medio marciana en sus propuestas y muchas veces los casos se arreglan con un deus ex machina o con una parrafada seudo científica entre los protagonistas que de seguro ni ellos entienden, pero nada es perfecto, ¿no? Lo cierto es que así como la trama mejora poco a poco, también lo hace la audiencia y aunque nunca será la primera en rating, su sintonia ha garantizado fácilmente la segunda temporada. Así que este año es el año de J.J. Abrams. Ha sido una serie bastante más gore que las que había visto antes, en donde lo más rescatable han sido los personajes, en especial Walter Bishop, y como siempre el querer enterarnos de los secretos que se ocultan bajo la superficie. Hablando de los personajes, con esta serie J.J. ha demostrado que es el campeón absoluto del marketing viral: uno de los personajes más habitual de la serie es precisamente el que menos sale, lo llaman “El Observador”, y es un hombre calvo en un terno azul y un maletín que en cada episodio aparece aunque sea un segundo. Siempre cerca de los eventos “fringe” que la serie plantea. Hay todo un episodio en el que la agente Olivia Dunham trata de atrapar al misterioso hombre. Hasta ahí todo bien, pero lo divertido viene ahora: el Observador no sólo sale en la serie Fringe, sino que se lo ha visto en las transmisiones de otros programas de la tele gringa ¡incluso alguno de ellos en vivo! solo por mencionar algunos ha estado sentado en primera fila del American Idol, en un partido de fútbol americano o en unas carreras Nascar… nada como J.J. haciendo músculo para sorprendernos con sus innovadoras estrategias de marketing.































































