Entradas con la etiqueta ‘Edward Cullen’
¡Eclipse, así te quería ver!
He llegado a la conclusión que voy a ver Crepúsculo: Eclipse cuando tenga tiempo y en DVD. Debería hacer un chiste tonto aquí con respecto al peligro de ver esta película y morir, ya que han sido dos los casos registrados de muerte, pero vamos respetando a las pobres familias que tan circunstancialmente pasaron a la fama. Lo cierto es que en este momento no me llama la atención para nada tanto lobo calato y vampiro emo. Pero como no quiero sustraerme al tema del todo, y como poner entre los tags de un posteo las palabras mágicas “crepúsculo” y “eclipse” traen visitas, vamos a divertinos un rato a costillas (en buena onda, por supuesto) con estas películlas, con tres materiales audiovisuales relacionados al tema que aportan la perspectiva indignadamente masculina al tema de los innecesarios desnudos lupinos y la ausencia de vida (actoral) vampiril. Veamos:
Crepúsculo para ellos
¿Qué tal si todo este vacilón crepuscular hubiera sido pensado para que atraiga la preferencia femenina? ¿Qué tal si hubiera sido preparado pensando en las preferencias calentonas de los nunca bien comprendidos varones? No se pierdan este video y en especial no se pierdan los comentarios de los supuestos espectadores a la salida de la exhibición de “Crepúsculo para ellos”.
Crepúsculo invertido
¿Y que tal si la situación romántica entre Edward, Bella y Jacob fuera la situación calentona entre Edna, Belly y Jackye? Vean la exacta respuesta que tendría un hombre ante la perspectiva de escoger entre dos mujeres.
Trailer de Vampire Sucks
Bueno, ya saben de que van estas populares películas de bajo presupuesto que se encargan de parodiar las cosas que se ponen de moda. Todo empezó hace mucho tiempo con las Scary Movie y a estas alturas del partido el tema se ha desmadrado y todos los años tenemos una de estas. Como no podía ser de otra manera les tenía que tocas a los vampiritos y los lobitos.
Luna nueva, viejos errores…

Oh, por Dios... solo Alice me cae bien...
Ya para cuando hablé de estas novelas, tuve a bien divertirme con ellas, pero también señalar lo que consideraba sus errores. Errores que se podían tomar con simpatía por el tipo de literatura que es: libros para chicas adolescentes con matices góticas o “emo”. No son nada más que eso, nunca pasarán a la historia (seria) de la literatura mundial y de hecho a la vuelta de una década nadie las recordará, pero hoy sin duda son un referente cultural. Eso es cierto y la señora Meyer, su autora, hay que agradecerle mucho, realmente mucho, que haya conseguido que… ¿miles? ¿decenas de miles? de jovencitas en el mundo se hayan zampado unos libros gordísimos. Sin embargo, una cosa es con guitarra y otra cosa es con cajón, puesto que las películas tienen sus propias tareas que hacer, y en el caso de Luna Nueva, el jalado es rojo y con roche, un 05 con breve comentario de la profesora, como los que yo llevé a mi casa alguna vez. Sin vueltas: esta película es muy mala. Se que muchas jovencitas (y no tanto) opinarán en contrario, defenderán a ultranza, y seguirán viéndola una y otra vez. Mi amiga Mirtha pone en su FaceBook que ya la vio 20 veces… no duerme la china o la ha subido en su celular, porque los números no me cuadran. Yo por eso, y con la plena aprobación de la señora Souma, decidí no verla hasta su segunda (quizá tercera) semana de estreno, porque no quería estar en una sala abarratoda de jovencitas que suspiran y gritan, contagiadas por el anonimato de la oscuridad; pese a esto no pude evitar a tres quinceañeras que se la pasaron hablando durante la película, en especial cuando los protagonistas salían innecesariamente con el torso descubierto, para acabar con un alarido al final, cuando Edward le pide matrimonio a Bella. Por su lado los críticos le han dado con ganas argumentando más o menos las misma cosas que para Transformers 2, pero olvidando que el éxito de una película no radica en que tan inteligente y novedosa es, sino en si le gusta al gran público. Esa es la cruda verdad que se cumple en New Moon, puede no gustar a muchas personas, pero el grupo de los que si les gusta es inmensamente mayor.
Mencionaba en mi título que esta película, dirigida por Chris Weitz, “comete” adrede algunos tópicos demasiado obvios como para ser errores involuntarios. Por ejemplo el enfoque de la idea de “protagonismo”, el verdadero protagonista de una película no son sus actores sino su trama. Un actor es el medio que plasma una historia, el pincel con que se pinta. Aquí no, todo el peso recae en la relación de Edward y Bella (con el problema adicional que Edward sale poco) dándonos la sensación que la película no avanza porque con 10 minutos de Bella depre a todos nos queda claro que lo extraña un montón. Esa es la razón por lo que Jacob Black (correctamente interpretado por Taylor Lautner) se roba la película completamente: su historia es más entretenida que los moqueos de Bella por Edward, su guión le da más peso que estar en la monotonía de Bella, por último sus secuencias y su personaje están mejor construidos que todo lo demás. Llega un momento en que uno desea seguir más la sub trama del joven quileute y su transformación en hombre lobo, que todo lo relacionado a la aburridísima situación entre Bella y Edward. Y si ya en el libro las motivaciones de Bella eran cuestionables, en la película se vuelven completamente idiotas, porque por extraño que esto pueda sonar las han vuelto aun más ligeras de lo que ya eran. Otro grave error es asumir que lo que te funcionó en la primera debe funcionarte en la segunda: Bella y Edward no han evolucionado nada, sus diálogos pueden sobreponerse a los de la primera película y las diferencias de concepto serían mínimas. Toda la química entre ellos se ha esfumado y cansan cuando están juntos. Y lo peor de todo: asumir que la gente es tonta y que si le gusta algo no tiene porque pensar. Todo en esta película ocurre como una sucesión lógica, no hay emoción, no hay sorpresas “¡Oh, mi mejor amigo es un hombre lobo!… ¿alguien sabe donde deje mi laptop?” parece ser el sentido general de las situaciones. Todo ocurre rápido, bien, sin preguntas, sin sorpresas, sin emoción. Alice llega para llevarse a Bella a ¿donde es que quedaba Volterra? la película no lo dice… y se la lleva porque el guión lo dice. Hace lo que tiene que hacer, regresa… y Charlie, su padre, le dice que está castigada por haberse desaparecido tres días… chevere… ¿pero en donde era que quedaba Volterra? ah, ya me acordé… es un lugar llamado Europa… en un país con forma de bota llamado Italia… pues en tres días… no me cuadran los tiempos. Ah, la trama… bueno, hay un vampiro enamorado de una chica humana, que la deja porque es peligroso para ella, por lo que ella empieza a pasar tiempo con su mejor amigo que resulta que es un hombre lobo, en algún momento el vampiro que se fue por amor piensa que la chica que se quedó se ha suicidado por lo que decide suicidarse también, pero la chica que no estaba muerta sino que andaba de parranda decide ir a evitar que se ¿mate? el no-muerto, a salvarlo (a un lugar que ya explique queda muy lejos). Al final todos vuelven y el pobre lobo, que fue quien hizo toda la chamba, es choteado vilmente y con roche, solo porque el vampiro es mas “cool” (literalmente). Lo único que me gustó: los lobos, que aunque se ven falsazos aportan los únicos momentos realmente entretenidos de la película.
Por cierto… ¿que le ven a Robert Pattinson? es apático, su capacidad histriónica es deplorable (las estatuas de cualquier parque tienen más sentimiento en su papel) y no hablemos de su fenotipo. Patolín del cuerno. Y ese hombre lobo está usando esteroides, o alguna yerba de su tribu que seguro tiene esteroides. ¿Y por que todo el mundo parece ser aficionado a andar sin polo en esta película? Entiendo que los lobos son “calientes” (tuve que censurarle a la señora Souma determinadas secuencias, tapándole los ojos, porque había demasiado lobo calato en pantalla) pero si en verdad su temperatura corporal es de 42 grados centigrados, y ese lugar es de clima frío, deberían estar permanentemente con un halo de vapor a su alrededor. ¿O es que no hay responsable de revisar la continuidad en esta película? Y en cuanto a Pattinson… mejor que no se saque la camisa, o que vaya al gimnasio… y no había necesidad de enseñar la ingle, para eso inventaron las correas. Pero no se espanten ni teman las chicas, que por más que le han tirado con palo a Luna Nueva la película superó los 70 millones de dólares que costó hacerla en su primer fin de semana, sin embargo leamos la taquilla con cuidado: arrasa en primera semana, pero en segunda es desbancada al segundo lugar por una comedia tonta protagonizada por Sandra Bullock ¡que ni siquiera era estreno, sino tercera semana! pero me queda claro que no hay absolutamente nada que evite que salga la tercera parte… puede que el fin del mundo en el 2012 no sea tan malo después de todo… ah, no… Eclipse se estrena en junio del 2010.

Bella... como siempre c&%$#dola... sangrar delante de vampiros...
Estas son las mañanitas, que cantaba Bella Swan

Las cosas se ven brumosas a la luz de la mañana
Este último volumen de la saga de vampiros vegetarianos creada por Stephanie Meyer me ha dejado bastante costernado. De hecho pienso que hay algunas cosas retorcidas y perversas en este libro y que a la tía Meyer se le fue la mano en su reescritura de su vida a través de su personaje principal. En principio toquemos el tema de los vampiros: ya de por si Stephenie Meyer había reconstruido a sus vampiros potenciando algunas de sus características y eliminando otras. Sus vampiros son muy bellos y usan esa belleza para atraer a sus víctimas; sus vampiros son capaces de alimentarse de un sustituto en vez de sangre humana y de vivir una vida bastante normal, caminan de día (pero no bajo el sol brillante), y no tienen problemas con cosas como el agua bendita, los ajos y las cruces; sus vampiros llegan a tener una atracción amorosa con un humano… y aquí empiezan mis dudas, no recuerdo que haya muchos vampiros que se hayan enamorado de su cena pero vamos, le da un sentido trágico a la relación amorosa y admito que funciona… pero hasta ahí… yo me pregunto bastante confundido, sonriente e indignado ¿dónde se ha visto un vampiro capaz de embarazar a una humana? eso va contra todo la mitología de vampiros… no está bien… osea, Meyer no solo ha generado su propio vampiro quitándole lo más tradicional que tiene un vampiro, sus dientes afilados, y ahora los ha convertido en un ser capaz de dar vida… ¡pero los vampiros son nosferatu, es decir “no muertos”! la wikipedia explica varias cosas acerca de los vampiros que hay que tomar en cuenta. Supongo que un escritor puede hacer valer su condición de tal para darle forma a una historia de acuerdo a sus requerimientos ¿pero que tanto puede modificar una figura mitológica a su antojo? Meyer no parece tener límites en ese tema, de hecho si un vampiro puede embarazar a una mujer eso quiere decir que primero han tenido relaciones sexuales. Y durante buena parte de este libro el tema tocado es ese: el inminente encuentro sexual entre Bella y Edward el cual es tocado luego de una manera curiosa. Sigue en la línea rosa de la historia de amor que se supone que es, pero con algunas pinceladas duras y crudas y algunos detallitos realmente escabrosos. No por ser explícitos, pero si por ser bastante obvios. Y eso me sorprende: tanto color rosado para que a la hora de la verdad nos enteremos de una o dos cochinadas que esos dos hacen a solas. Y no solo eso, luego nos enteramos que los vampiros neófitos dedican una buena parte del inicio de su nueva vida desordenando camas mañana, tarde y noche, como no duermen y son incansables hay harto que probar y el Kamasutra debe quedar chico luego de la primera década. Stephenie Meyer, eres una niña mala. Tu matrimonio debe ser bastante entretenido. ¿Y porque me hace gracia? sencillo… ya decía yo que Stephenie Meyer había volcado en su historia las cosas que no tuvo o quiso vivir y cuando de repente la historia se pone muy lujuriosa y centrada en el tema uno se pregunta ¿a que vino esta vaina? ¡obvio! es una magnificación de un despertar sexual convertido en una especie de hazaña súper heróica, para cumplir con sus propias premisas de que Edward es superman chupasangre, tuvo que ser un super sexo. ¡Vamos chicas! ¿cuántas de ustedes se animarian a un rapidín luego que la noche anterior les dejó medio cuerpo lleno de moretones? Y es que hay que decirlo de una manera clara y sencilla: Bella va y se tira a Edward, sin vueltas… ¡y dos veces! Provecho vampirin.
No me imagino como se podría adaptar semejante “conflicto” en el cine. A lo sumo será un par de minutos muy rosas sin ninguna explicación acerca de sábanas rotas, almohadas de plumas destrozadas, moretones en todo el cuerpo y sobretodo de en que posición sexual se puede arrancar la cabecera de la cama de cuajo. A mi se me ocurren un par. Pero me parece más dificil lo que viene después: el embarazo de Bella. Es fácil entender que el instinto materno de Bella quiera proteger al bebé dentro de ella. A costa de su vida incluso. Pero cuando se ponen a darle sangre a Bella para que el bebé se alimenta las cosas se empiezan a retorcer bastante. No se porque, pero varios millones de años de instinto en lo más profundo de mi cerebro me dice que eso no debe ser así, como un foquito rojo de alerta titilando en algun lugar muy profundo de mi ser. No puede ser, no puede ser. Y es que el ratón nunca se enamora del gato y mucho menos es capaz de tener un hijo suyo. Si, se que es un libro, pero un libro es también lo que consigue hacer sentir a sus lectores. Y a mi esta parte me dio mucho repeluz y rechazo. Para mi es así de simple, deben ser tantos años de imágenes tiernas de madres con sus bebés, y no recuerdo ninguna en la que se mencione que el bebé se alimente de la madre (literalmente) mientras crece a velocidad súper acelerada. Al final ocurre lo predecible: Bella se convierte en vampiro como única forma de salvar la vida cuando su hijo (si es niño o niña deberán averiguarlo leyendo el libro) se abre paso a mordiscos desde su interior destrozando el cuerpo de su madre en el proceso. Cierro mi raje a los conceptos a este libro en el hecho de que Bella odia ser humana y adora ser vampiro: describe el convertirse en vampiro como la experiencia más maravillosa sentida por ser humano alguno y de hecho es un estado superior al de la humanidad. Muy superior. Ser un no muerto señalado como demoníaco por todas las religiones del mundo es ser mejor que un simple ser humano. Dificil de tragar. Creo que desde el prinicipio esto es lo que más me ha disgustado de estos libros. Lo poco que se valora lo humano y lo mucho que se ensalza lo no-humano.
Superadas estas tres situaciones la resolución final de los conflictos y el final del libro son realmente buenos. Obviamente me he centrado en solo tres temas de todo el libro y ni siquiera me he explayado en las situaciones específicas así que no sientan este comentario como un spoiler. Hay mucho que leer en el libro y es el más gordo de los cuatro. La narrativa es tan veloz como siempre y la Meyer tiene muy buena mano para llevar a su lector de un tema a otro. Sin profundizar demasiado pero sin soltar el ritmo para que uno no piense mucho y desee enterarse de las soluciones rápidamente. Y al final y tras leer los cuatro solo puedo decir una cosa: ¡Gracias Stephenie Meyer por hacer que la gente lea, eso es lo verdaderamente importante! (aunque a mi me haya sabido a tierra este último libro).
Eclipse Total… de las ideas…

Mi amigo licántropo y yo
Siguiendo con la saga de los “fashion vampires” me enfrenté con mucho éxito con la tercera entrega de las novelas perpetradas por Stephenie Meyer. Mis amigos que me ven cargar con los pesados libros y sentarme en todas partes para leer me preguntan siempre: a. si son buenos, b. cómo hago para poder leer un libro tan gordo. Yo siempre respondo: a. si, son buenos, b. una página a la vez. Lo cierto es que les encuentro una montaña de cosas ilógicas a estos libros vampiriles (¡pobre Drácula, si supieras lo que la última encarnación de tu estirpe anda haciendo!) pero de que entretienen, no queda la menor duda. Es decir, como siempre cuando se lee un libro aceptas a priori ciertas premisas de parte del autor, y bajo ese “contrato” es que el libro funciona. En este caso, sino me pongo quisquilloso con las premisas de estos libros, avanzan… aunque debo admitir que a veces tengo que parar la lectura porque se incrusto un pedrusco monumental en la cabeza.
Bella Swan tiene un problema… uhm… grave: su novio es un vampiro y su mejor amigo es un licántropo. Adicionalmente a este grave problema está el hecho que se acerca el fin del curso, va a cumplir años nuevamente, la han pedido en matrimonio… y se va a convertir en vampiro (intolerable que el novio sea inmortal y una no… fuchila…). Ah, tal vez valga la pena recordar que una vampira llamada Victoria la está buscando para matarla… cosas que una se olvida ante la perspectiva de tener que esquivar una fiesta de promo. Así que va a pasar los probables últimos días de vida humana tratando de que su novio vampiro acepte a su amigo licántropo… hasta que se descubre que Victoria está preparando un ataque a su pueblo, Forks, con el único fin de arrasar con todo y poder matarla a ella.
La verdad que no se me ocurre nada más que agregar a mi resumen de la trama. Ok, pasan varias cosas en la historia, pero no vienen al caso para la idea en general. En realidad, las cosas que le pasan a Bella nunca vienen al caso. Hablando con calma del libro no sorprende que estos libros tengan tanta aceptación entre adolescentes y mujeres jóvenes pues tienen mucho de las experiencia típicas de esas etapas de la vida excepto, obviamente, lo de tener conocidos que son seres mitológicos. La narrativa usada es directa y clara, nada de cosas demasiado profundas, de hecho hasta cuando la autora trata de pegarla de profunda sólo consigue una profundidad de un par de palmos. No se puede pedir más tampoco, la historia no lo soportaría pues sometida a la lógica (roto el “contrato”) la historia carece de solidez. Eso si, cada día me convenzo más que Stephenie Meyer no fue muy feliz en esa etapa de su vida, Bella Swan es una especie de “patito feo” al que la vida le ha otorgado todo aquello a que los patitos feos no tienen derecho: un novio sobrenatural, hermoso y millonario, un mejor amigo sobrenatural, hermoso y sobreprotector y la oportunidad de ser superior a todos los que la rodean al convertirse en un vampiro extremadamente bello, fuerte e inmortal.
El libro tiene sus mejores pasajes al aportar a su propio mitología: nos enteramos del origen de los otros Cullen, en especial las historias de Rosalie y Jasper, las leyendas de los indios Quileutes que explican como se convirtieron en licántropos; y en la batalla final contra Victoria y su ejército de “neofitos”, es decir vampiros recién convertidos, muy fuertes y sedientos de sangre. Me estoy saltando adrede como se solucionan los nudos del triángulo amoroso de esta historia, dos veces triángulo porque no solo es entre Edward, Jacob y Bella, sino también entre humano, vampiro y licántropo.
Para cerrar quiero mencionar una curiosidad que hasta ahora había omitido comentar a profundidad, y que en este libro se siente más: esta edición peruana de los libros ha sufrido una adaptación en relación a los términos de “habla común”, es decir de jerga” que supuestamente los jóvenes usan. Podemos encontrar en este libro que Bella usa palabras como “pituco” para referirse a cosas caras y ostentosas o “¡pucha!”. No me animo a decir que esto sea bueno, pero si a decir que se agradece el esfuerzo. De hecho demuestra claramente el segmento al que va apuntado y también la poca trascendencia que la obra tendrá al final: cada generación cambia de jergas, de palabras claves, de hecho cada año llega con sus nuevos usos linguísticos. Osea, helloooouuuu.. en cinco años estas jergas no van a ser las mismas, alucina…
Crepúsculo: de muvieee…

La Bella y... el bello...
Creo que la pregunta fundamental es la verdaderamente importante ¿me gustó o no me gustó la película? y la respuesta es… es… que, vamos, tan mal no estuvo. A decir verdad en algunas partes me la pase bien, aunque es un poco más larga de lo que siento debió ser, dos horas con dos minutos sin contar los trailers. Twilight como todos sabemos, esta basada en la novela del mismo nombre. Y que felizmente leí antes de ver el filme, o tal vez no… puede que la película me hubiera gustado más sin haber leído el libro ya que me parecieron mal algunas de las adaptaciones que se hicieron.
Al ver esta película entiendo porque sin ser demasiado buena, tuvo tanta acogida en su estreno. Es una completa oda al modo de vivir americano juvenil, y en especial apunta a satisfacer a los adolescentes que la vean. Desde una selección de temas muy interesantes para su OST hasta lo acabado de los vestuarios de sus protagonistas (que pese a que viven en una zona lluviosa parecen ser completamente impermeables). Sin mencionar un cast que busca cubrir todos los ángulos posibles. Por momento parece una ensoñación adolescente, un videoclip o simplemente lo que lees en el diario de una teenager común. Eso es su éxito primordial, “es como tu” tal cual nos anunciaba una conocida marca de toallas higiénicas. Y el taquillazo va de la mano de una idea simple: de las asistencias al cine probables el rubro “parejas” y “grupos de amigos” debe ser más importante que “familias” o “a solas”… y en el rubro “parejas” pierdes siempre porque “ella escoge” y en el rubro “grupos de amigos” por lo general los chicos se advienen a ver la película que las amigas presentes quieran ver. Una película para “chicas independientes”… Bella dixit.
Como ya sabemos de que va la historia, entremos de frente al comentario de la película. Decía que el cast apuntaba a satisfacer a todos los públicos y esto quiere decir que hay presencia de todas las “etnias” afincadas en Estados Unidos. En realidad esto me parece mal, puesto que se hace sólo porque la película no sea criticada por no hacerlo. Es decir, en el libro no encuentras más que “gente blanca” y “Quileutes” (indios americanos), en la película tenemos blancos, negros, asiáticos y latinos. Solo nos faltaban los homosexuales y era todo lo “políticamente correcta” que se puede ser.
Por su lado la adaptación ha estado un poco tosca y de verdad el subtítulo no ayudó demasiado. De lado de la adaptación lo que peor les quedó es la manera en que Jacob le explica a Bella acerca de los “fríos”. Y ahí es justamente donde el subtítulo mete la pata a fondo: la expresión que usa Jacob es “The Cold Ones” (Los Helados, Los Fríos) y lo que el subtitulo nos dice es “Los Despiadados”. Entiendo perfectamente que la traducción es válida y que incluso configura un juego de palabras, PERO no le hace justicia a la historia ya que Edward y su familia no son “despiadados” y Bella acusa a Edward de tener la piel fría. Jalón de orejas para la revisión de contexto que debió tener la subtitulación. Sin embargo no todo es palo para la adaptación, me pareció muy interesante como presentan desde el inicio de la película la presencia del grupo de James, configurando así un interesante “curso de colisión” en la película.
Del lado de las actuaciones la cosa está complicada: algunos actúan mal, otros actúan bien, pero a ratos lo hacen mal. Una colección de actores jóvenes y sin mucho curriculo y algunos actores mayores idem. ¿No hubo presupuesto quiza? quien sabe… pero algo si se sabe, la directora del film ha sido separada del proyecto, y no participrá en la confirmadicima segunda película. Sin embargo lo realmente importante es que Edward y Bella consiguen tener química, y de hecho ella es la que mejor se comporta frenta a la cámara durante la mayor parte de la película. Stephenie Meyer describe a los vampiros Cullen como “hermosos como ángeles” y el cast no les ha hecho mucha justicia supongo. Es decir, no creo que haya un ser humano que sea como lo describe la autora y recordemos que para el papel de Edward se presentaron 5000 postulantes. Mi comentario final… dice la señora Souma y mi hermana menor que Jacob no es lo suficientemente guapo (y él es casi el personaje principal del segundo libro)… ¡chicas, quien las entiende!

La familia Cullen en pleno (Drácula, te extraño)
Luna Nueva (hablando de lobos y cabras…)

¿Y en el tres que sale? ¿una momia súper sexy? Digo no...
Terminé de leer con mucho éxito el segundo tomo de la historia del “Vampiro Enamorado de la Colegiala Torpe”, digamos que con relativo interés y apremio. Digo relativo porque es peor que leer Mujercitas o las novelas de Jane Austen (que por cierto le gustan a Bella Swan, la prota de esos libros), y todo indica que tienden a ponerse más melosas aún. A mi me interesan desde el lado narrativo, es decir si son o no buenos libros según yo, tal cual comentaré después; pero estas novelitas en verdad atrapan e interesan a las chicas de una manera sorprendente. Por lo pronto la menor de mis hermanas está indignada porque aun no traigo el tercer volumen a casa. Leyó los dos primeros más rápido que yo y ha empezado a releer el primero de nuevo mientras tanto. Tengo la impresión de que me estoy perdiendo de algo. O que la testosterona me hace inmune a la manía que desatan estos libros. No me ha sorprendido encontrar comunidades on line como Comunidad Crepúsculo correctamente organizadas y disfrutando de su hobbie. Bien por ellas, a mi todo lo que sea fomentar la lectura me parece genial.
Poniéndonos más serios debo decir que Luna Nueva es mucho mejor libro que Crepúsculo, probablemente porque su autora ya no tiene que ponerse a explicar nada de su historia y simplemente la tiene que hacer avanzar, lo que hace con solvencia ni mayores tropiezos. Aceptando las premisas particulares de esta historia no hay mucho que agregar al comenzar la novela: Bella quiere ser vampiro porque ella si cumple años y Edward no, lo que no le parece justo y ya todos aceptan que el chico más hermoso sobre la Tierra (Bella dixit) esté con la nada agraciada muchacha de la ciudad. Sin embargo una de las típicas burradas de Bella le demuestran a Edward que la cosa no va a funcionar y el aquelarre-familia de vampiros Cullen termina por abandonar el pueblo de Forks. Y como es lógico a Bella le da la depre. Pero una SEÑORA DEPRE, así con mayúsculas.
Aquí voy a hacer un parentesis para felicitar sinceramente a Stephenie Meyer por el brillante efecto visual que logra con el libro para describir que Bella pasa el tiempo vacío, como una continuidad de nada y vacío. Diferentes escritores en diferentes géneros han jugado con la idea de hacer que el libro sea “más que un libro” y han tratado de agregar recursos visuales más alla de las ilustraciones, comillas, negritas y cursivas. Stephenie Meyer se apunta un punto con lo que se le ocurre para describir la pena de Bella. No lo voy a decir, pero es realmente una metáfora visual perfecta.
Volviendo al libro, eventualmente Bella se ve forzada a salir de su depresión y para ello le sirve de gran consuelo su relación con Jacob Black, joven qileute de la reserva india cercana a Forks que ya habiamos conocido en el primer libor, pero como esta historia “es así”, Jacob Black no podría ser un humano normal. Definitivamente Bella Swan tiene mucha suerte para toparse con tipos raros, ya que como era fácil de adivinar leyendo el primer libro, los indios qileute se pueden convertir en licántropos… así que el nuevo interés romántico de Bella ¡es un hombre lobo!
Investigando más a Stephenie Meyer leo que es mormona. Eso no tiene nada de malo pero me llama la atención que una mormona pueda escribir un libro donde se hace alegoría a seres que las creencias religiosas occidentales siempre han considerado ligados a lo demoniaco. De hecho, representándolos hermosos como ángeles (Bella dixit otra vez). Simplemente no me siento cómodo con el dato y no entra en mi estructura mental: ¿una mormona ha escrito un libro en el que su protagonista principal desea fervientemente sacrificar su alma divina para convertirse en un no-muerto? Supongo que estoy exagerando y siendo prejuicioso, pero no me cuadra la suma. Pero ya de por si esto me hace interesarme mucho por saber cómo acaba esta historia. Por si las moscas ando repitiéndole a mi hermana que los vampiros guapos y buenos no existen. Sólo por si las moscas.
Atardecer de un ocaso crepuscular

Redefiniendo el sentido de la expresión "una chupadita"
Terminé de leer “Crepúsculo” camino de mi casa, en el autobus. Mientras barruntaba el hilo de este post me di cuenta que estaba siendo un tanto injusto con el libro, juzgándolo muy duramente pese a que lo disfruté. También me quedó claro que había sido mala idea pasar de “La Batalla de Corrin” a “Crepúsculo”, que mejor le hubiera dado una re-leída a mi “Ensayo sobre la Ceguera” nuevito que me regaló mi “amiga secreta”. Ha sido mucho contraste la verdad. Pero tras ver el culposo y compulsivo fanatismo que le causó a la señora Souma (que ya completó la saga de cuatro libros en tiempo récord) el trailer de la película (que se estrena en Lima el 1 de enero de 2009) pues me dejé llevar y me embarqué en esta cruza de Buffy la Cazavampiros y Dawson’s Creek.
Pero primero, expliquemos de que va: Isabella “Bella” Swan, se va a vivir con su padre cuando su madre decide volver a tener una vida sentimental. Para ello se muda desde Phoenix a un pequeño pueblo en las montañas llamado Forks, en donde su padre es el sheriff. Bella es la más simple y típica de las chicas, demasiado normal y muy torpe al desplazarse. Tiene chispazos de identidad pero por lo general es de las chicas que prefieren formar parte del escenario antes que estar en primer plano. En Forks conoce a Edward Cullen, uno de los cinco hijos de los Cullen, todos ellos alumnos de la escuela a la que tiene que ir Bella. En mi opinión queda claro que es muy guapo cuando Bella lo dice las primeras 200 veces. Parece ser que no solo es extremadamente guapo (veces 201a la 500), sino arrebatadoramente guapo con grandes probabilidades de ser inconmensurablemente guapo, según Bella por supuesto. Ah, y tanta belleza tiene que ver con el hecho de que Edward y toda su familia son vampiros. Este peculiar clan de chupasangres ha “escogido” no alimentarse de la manera tradicional sino aprender a controlar la sed para poder vivir entre humanos, teniendo una vida lo mas humana posible. Aquí debemos decir algo muy claro, si al leer este libro pensabas encontrar “historias de vampiros”, con “datos de vampiros” y “ciencia de vampiros” mejor lo vas cerrando. Todo trata y gira alrededor de Edward y Bella y de como se enamoran al mismo tiempo que Edward trata de no desatar sus instintos que lo llevarían, no a lo que nos suele llevar a los humanos normales la calentura, sino a convertir a la “apetitosa” Bella en un tentempié de media tarde. Y hay MUCHO de eso.
En principio la autora, Stephanie Meyer, arma un libro de fácil lectura. Es claro, sencillo, directo, con oraciones cortas y diálogos rápidos. Aquí no se piensa mucho, solo se lee por el placer de leer. No tiene en reparos en ser como es. El primer éxito que tiene el libro es precisamente ese, no le exige al lector profundas reflexiones o bruscos giros en la trama. El segundo éxito es que consigue narrar esas típicas sensaciones de adolescentes propias del enamoramiento. Siendo así es fácil para cualquier muchacha identificarse con los personajes y vivir la fantasía que el libro propone. ¿Cuál es mi opinión al final? que es un libro entretenido para el cual no se requiere pensar, y que de hecho si eres una chica, vas a disfrutar bastante al leer.
































































