Posts Tagged ‘Netflix’

Kakegurui (Serie de TV, 2017): el placer de arriesgarlo todo

Netflix nos presenta otro peculiar anime, cuyo derechos adquirió tras que se emitiera en Japón. Pero primero digamos una cosa: a los japoneses les encanta apostar, de una manera tal que la ludopatia es todo un problema de salud pública, uno muy real y hasta peligroso, ya que muchas veces esto de las apuestas linda lo ilegal y se vincula a las mafias. Sobretodo a la hora de cobrar las deudas. Y es por ello que no debería sorprendernos que existan muchos mangas y animes tocando el tema de las apuestas, y que sean muy populares. Así llegamos hasta Kakegurui, un manga escrito por Homura Kawamoto e ilustrado por Toru Naomura, que empezó a publicarse en 2014 y luego paso al anime en 2017 (que como ya dijimos está disponible completo en Netflix) y ya se ha confirmado una segunda temporada. En serio que es toda una experiencia ver esta serie, especialmente en lo que es el uso de la expresiones faciales que usan los personajes, las cuales representan a manera de un metalenguaje muy explícito, los verdaderos pensamientos de los personajes. Es pasar bruscamente de las hermosas y angélicales chicas del anime a verdaderos monstruos retorcidos.

La joven Yumeko Jabami, llega a la exclusiva escuela Hyakkao, la cual es muy especial: reune en ella a una extensa colección de lo más selecto de los hijos de lo más selecto de la sociedad japonesa. Y no solo eso, en esta exclusiva escuela lo más importante no son los estudios, si no la habilidad de los estudiantes en diferentes juegos de apuestas y su capacidad de poner en juego grandes cantidades de dinero. Si no tienes dinero y no eres bueno jugando, tu destino es ser una simple mascota de los demás, prácticamente un esclavo. Pese a su apariencia Yumeko demuestra rápidamente que no es precisamente una florecita desprotegida… ella es, no solo una gran jugadora sino que es adicta a la adrenalina de jugar. No le interesa mucho el dinero que pueda perder o las consecuencias de sus juegos, lo único que quiere es jugar y apostar, y ganar en el proceso; lo cual hace con mucha temeridad. Hasta la llegada de Yumeko, la exclusiva escuela no habia visto un individuo tan fascinante y peligroso para sus intereses como ella; y para ella estar ahí es haber llegado al lugar soñado, porque no quiere perder el tiempo con juegos sencillos y pequeñas cantidades de dinero, lo suyo es ir por los peces gordos y retarlos, apostar y ganar. Eso es lo que más placer le produce en la vida.

Dark (Serie de TV, 2017): aliteración

Como decía al comentar la serie española el Ministerio del Tiempo, es refrescante ver alguna cosa de otras latitudes y Dark es sin duda lo que uno debe ver si quiere hacer un rápido “detox” de tanta gringada. Y es que a la manera de lo grande del cine alemán, en esta serie de TV tenemos un manejo de lo visual y del sonido para sacarse el sombrero y salir apagando la luz, puesto al servicio de una historia oscura, extraña, sobrecargada, asfixiante, que no te deja en paz ni un sólo momento y de la que que quieres salir ya para recuperar tu paz interior… solo para necesitar urgente volver a ella. Por más. Y es que así somos las personas: nos atrae lo que nos asusta… no corremos ante el sonido extraño en la habitación de al lado, no nos tapamos más y pensamos que es el gato… incluso si no tenemos gato. No, nos paramos y vamos a ver que ha pasado y lo hacemos, descalzos y a oscuras. Así es Dark… un paseo por un serie que te sujeta y te golpea el cerebro una y otra vez y que tiene momentos en que ya no sabes si estas ante una historia de ciencia ficción, un retorcido drama familiar o un exceso de LSD a la hora que escribieron el guión. Pocas series hacen que yo ponga pausa para volver a ver una secuencia o alguna “pista” en la escena… y esta serie ha sido una de ellas… hasta un diagrama con lapiz y en un cuaderno hice una noche porque no podía terminar de armar el intringulis espacio-temporal-sentimental que da forma a esta serie… ¿y saben que es lo mejor? que ya confirmaron segunda temporada.

Alejada de las grandes ciudades y enclavada en las montañas se encuentra el pueblo de Winden, cuya principal gracia que lo hace aparecer en el mapa es la central nuclear que hay en él… o más bien al revés, la ciudad sigue ahí simplemente porque todo en ella gira en torno a la central nuclear. Cuatro familias de esta ciudad en apariencia tranquila y aburrida, verán sus vida saltar por los aires cuando una cadena de secuestros y crueles asesinatos de niños y adolescentes, los involucren en sucesos extraños e incomprensibles. Mientras que a siu alrededor una guerra de poder se desarrolla, siendo ellos peones de esta batalla sin saberlo ni haberlo pedido. Y es que lo que pasó, pasa y pasará en Winden ya tiene tres generaciones, pero nadie ha tenido la capacidad de atar los cabos sueltos, de unir los fragmentos, de ver todo el bosque en vez de solo un árbol… hasta ahora… ¿pero es este un ahora real o es solo la repetición de algo que ya pasó y cuyas consecuencias son precisamente lo que hace que pase? para estas cuatro familias de Winden y también para el resto de sus habitantes las respuestas están simplemente fuera de su alcance…. peor aun, de su comprensión.

Dark Season 1

El Ministerio del Tiempo (Serie de TV, 2015): el gobierno español tiene un secretito

Quiero decir de esta serie (y de otra de la que hablaré inmediatamente después, llamada Dark) que son un ventarrón de frescura por su origen europeo… es decir, tanto vemos series (y películas) gringas que nos amoldamos a su lenguaje visual, a la manera como “se mueven”, a sus colores… en fin a su forma de ser, por lo que cuando da la casualidad que te topas con algo notable que no es gringo, la cosa puede llegar a ser doblemente interesante, no solo por la historia que nos quieran contar, sino también por todo el apartado técnico. Y así empezamos con el Ministerio del Tiempo, serie de tres temporadas (que están disponibles en Netflix) y de episodios que durán más de una hora. Y aquí la primera gran cosa que vamos a decir, y a aplaudir, es como cuando hay talento y gente pensando un presupuesto modesto no es un problema grave. En el Ministerio del Tiempo se nota claramente que mucha plata no hubo al principio pero si bastante imaginación así que si no tenias para coloridos efectos especiales, juguemos con las cámaras y la edición en post producción (¿escenarios? ¡Hay que grabar todo en exteriores! ¡Qué alguien nos preste algunas casas para locaciones!) y si lo haces bien todo fluye que flipas. Trajecitos por aquí, utilería por allá… mucha “ciencia ficción histórica” y en un plis plas ya tienes no solo una trama bien ejecutada, sino también una solidez visual que nadita tiene que envidiarle a las series de milllones y millones que los gringos tienen. Off-topic: me ha soprendido bastante el descubrir que se de historia de España, más de lo que me imaginaba y es que ando pescando las referencias como nativo, que la señora Souma me mira con ojos redondos cuando… en fin… si andan buscando algo para terminar el día en plan relax, esta es: buenas historias, buenas actuaciones, algo de historia (y de histeria), un desnudo bien presentado y justificado de rato en rato y ¡mola mogollón, tios!

Todos los gobiernos tienen secretos y el español solo tiene uno, pero uno de los buenos. Desde las épocas de Isabel I los españoles controlan un grupo de puertas que les permiten volver al pasado. Y en torno a estas puertas, la “ciencia” que las produjo y su utilización se instauró un ministerio secreto (el cual tiene también coloridos momentos como no poder justificar el IVA de sus compras, a pedido del más mundano Ministerio de Hacienda, porque en el siglo XV… no habia IVA). Así que mientras el tiempo avanza, las puertas a cuidar son más y los eventos que deben ser preservados a toda costa son muchos. Y las reglas estrictas, las cosas que pasaron deberán seguir pasando, de una u otra forma, por las buenas, las malas o las peores, así el ministerio tenga que montar una chapuza descomunal para asegurarse que Lope de Vega abordé el navío correcto de la Armada Invencible (uno que no sea hundido… er.. así era de Invencible, la tal) si es que queremos que el siglo de oro de las letras españolas ocurra como debe ser. Y para eso se debe reclutar gente especial en todas las épocas posibles… ya sean soldados del 1400, la primera mujer en ir a universidad en España o un paramédico del 2015 al borde del suicidio al no poder remontar la muerte de su esposa. Hombres y mujeres sin nada que perder y mucho por luchar para que todo siga ocurriendo como ya pasó.

Y ya que vamos de trailers de películas en la Super Bowl… aquí unos cuantitos más

Así es todos los años, cuando ocurre el Super Tazón, al día siguiente amanecemos llenos de información, trailer, entusiasmo, hype y cosas por comentar. Este año no es diferente a otros años y estos trailercitos que están aquí, han ayudado como es debido al ronrroneo en redes sociales. A todas estas me apunto. Y este año Netflix también ha querido meter su cuchara con un producto (para su plataforma stream obviamente) que se ve muy interesanton.

The Avengers: Infinity Wars

Jurassic World: Fallen Kingdom

The Cloverfield Paradox

Mission: Impossible – Fallout

A quiet place

Erased (Serie de TV, 2017): Una manera diferente de hacer las cosas

He esperado terminar de ver esta versión, para poder compararla adecuadamente con el anime, del que ya hablamos aquí, y lo primero que hay que decir, hay que repetirlo de lo que muchos dicen: que Netflix ha logrado una gran adfptación de esta historia y que (según dicen, yo no lo se) se ha apegado más al manga que el anime. En cuanto a lo de la adaptación si es muy cierto, la ambientación en general, la caracterización y los guiones son impecables y tiene un final completamente distinto que su versión de anime, digamos que más redondo y que nos permite conocer mejor las motivaciones de los personajes. La crítica principal también va por allí: de la manera en que se ha planteado la trama aquí, un par de los personajes que en el anime se disfrutaban mucho, aquí terminan por tener una presencia más que nada decorativa. Ahora bien… ¿cuál es mejor? pues yo creo que ambas tienen sus puntos flacos y sus puntos buenos y que ambas son recomendables de ver, si es que la historia te gusta. Lo que es yo, yan ando buscando la película live-action y el manga para ver y saber más de ella.

Satoru tiene el poder de retorceder brevemente el tiempo, cuando algo malo ocurre a su alrededor, como si fuera su destino que ciertas cosas malas no ocurrieran. Ahora tiene 29 años, pero cuando era niño, su salón del colegio primario se vio envuelto en un terrible caso de un asesino serial de niñas… pero Satoru ha olvidado este incidente, hasta que uno de sus “retrocesos” hace que se vuelva a conectar con aquella historia de su pasado. Desde ese punto en adelante la vida de Satoru se vuelve un caos, con todo de los asesinatos volviendo a su mente y la sensación que aquello no acabó, que el verdadero culpable nunca fue atrapado… así que para salvar su vida, la de sus amigos e incluso la de su madre, su habilidad le dará una segunda oportunidad, 18 años antes, cuando todo comenzó.

Devilman Crybaby (Serie de TV, 2018): los demonios grandes no lloran

Quien diría que los de Netflix podrían darle luz verde a este proyecto y presentarlo tal cual. Hombre, se puede decir que es la cosa más violenta que le hemos visto al canal de streaming, lo cual no es raro pues estamos hablando de una de las obras más importantes y reconocidas de Go Nagai, un mangaka a medioas visionario a medias loco, que sacudió a su generación desde los cimientos con historias como esta, en las que no se corta nada nadita y todo… literalmente se despachurra. Y es que haciendo un uso (y un abuso) de una paleta de colores extraña y de un más extraño diseño de personajes, la serie transcurre en una sucesión de eventos cruentos que nos indican que esto no puede acabar bien. Y no lo hace, acaba terriblemente mal, con muertos y muerte por todas partes y una gran cantidad de sangre que salpica desde el televisor. Pero su objetivo se cumple: tenernos atornillados a la pantalla viendo como, casi literalmente, todo se va al cuerno en esta historia (y de la que ignoramos si se podría hacer una continuación). Si los de Nteflix hicieron esto adrede y como experimento pues palmas para ellos, ha funcionado (pienso) como se esperaba, y si no ha sido intencional mejor será que aprendan de lo descubierto con esta serie y apliquen a partir de ahora. Y es que si Netflix siempre puese ser señalado por ser un tanto “ñoño” con su programación, con esta nueva versión de Devilman como que se han arrancado la etiqueta con todo y piel.

El joven y bastante inocente Akira Fudo es contactado por su amigo de la infancia Ryo Asuka que los demonios están a punto de regresar a la Tierra a conquistarla, ya que alguna vez fue de ellos. La única manera en que se podría contener esta invasión es fusionar el alma limpia de Akira con la de uno de los demonios más poderosos llamado Amon, lo cual Ryo hace casi sinj pedirle permiso a su amigo. De esta manera nace un devilman: un cuerpo poseido por un demonio pero que aun conserva su alma humana. Para el caso de Akira él se convierte en un ser muy poderoso y empieza a luchar contra los demonios que van llegando a la Tierra, pero todo indica que sus esfuerzos no serán suficientes. Así que mientras el joven Akira trata de defender a la TIerra y en especial a la familia que cuida de él, la avanzada de los demonios es cada vez más y más fuerte y se enfoca precisamente en él, y en los humanos que más quiere.

“Erased” (Serie de TV, 2016): la importancia de tener una segunda oportunidad

Ha querido la casualidad que coincidentemente tenga la versión anime de esta historia en Crunchyroll y el live-action en Netflix. Luego de ver ambos primeros episodios, la señora Souma y yo optamos por el anime y dentro de poco veremos el live-action, que básicamente puede entenderse como la misma historia, pero sin duda tiene sus cambios en como va a contarse. Además que el anime es de por si más colorido y rápido, mientras que el live-action opta por colores más oscuros, digamos tirando para tétrico en un intento claro de amedrentar e interesar al espectador. Ambas series son una adaptación de Boku dake ga inai machi, es decir “La ciudad en la que solo falto yo”, manga seinen que completó 8 volúmenes de la mano de Kei Sanbe y serializado originalmente en la revista Young Ace de la editorial Kadokawa, a partir del 2012. Mientras que el anime se estrenó en enero de 2016 y si no me equivoco en Netflix tiene solo un mes. Esta es una historia muy típica de la narrativga japonesa en la que algunos elementos están ahí y funcionan (por particulares que sean) sin que el autor se interese demasiado en explicarnos de que va eso, pues lo verdaderamente importante y la historia que se te está contando no es acerca de ese detalle sino de como se integra en un panorama mayor. En este caso tenemos que nuestro personaje tiene el don de retroceder brevemente en el tiempo y eso no es exactamente de lo que trata la historia, pues su habilidad será útil y dara pie a todo lo demás, pero explicaciones acerca de ella no van a haber. Ni serán necesarias. “Desaparecida” que es la forma en que debería haber sido adaptado el título, en femenino, es una historia que atrapa desde su primer episodio y plantea tantas preguntas interesantes que uno no puede evitar desear ve un episodio más, y otro… y otro… así, hasta que ya no dormiste nada.

Es el año 2006 y el joven Satoru es un mangaka frustrado que trabaja repartiendo pizzas para pasar el rato y tener para pagar el alquiler. Sin embargo tiene una habilidad con la que ha aprendido a vivir y de la que nadie sabe: cuando esta cerca de una “tragedia”, de un “evento malo”, es lanzado hacia atrás en el tiempo por algunos minutos para que tenga la oportunidad de notar rápidamente en su entorno que es lo malo que va a ocurrir y tratar de detenerlo. En uno de esos “revival” como Satoru los llama, queda herido y va a parar al hispital, pero esta cadena de eventos lo llevan a recordar unos eventos treumáticos de su infancia lejana (el tiene 29 años) y a la vez recordar todo esto lo pone en una posición complicada y peligrosa, pues aquello que pasó cuando tenía diez años, parece que en realidad no fue lo que se pensaba y el peligro ha estado latente todos estos años. Las cosas se precipitan y la vida de Satoru se convierte en un infierno. Tratando de corregir su presente, Satoru consigue que el revival lo tomé y lo lance atrás en el tiempo… a la edad de diez años, justo por los días en donde la experiencia traumática ocurrió… ahora la cuestión es ¿qué tiene que hacer el joven Satoru de 29 años, metido en el cuerpo de un niño de diez, para poder cambiar desde este pasado que ahora vuelve a ser su presente, para que ese futuro del que ha huido no ocurra? Tiene muy poco tiempo para descubrirlo y asegurarse que lo que cambié en el pasado forme un nuevo futuro, al que todavía tiene que descubrir como regresar.

BLAME! (Película, 2017): La ciudad y sus perros

Ya me venían zumbando hace varias semanas con esta película para que la vea y opine. Hombre, la veo y opino, pero no es como que mi opinión sea tan buena como para guiarse por ella… pero lo que si está buena es esta película que podemos encontrar en Netflix ya que ellos la han producido. Basada en el manga del mismo nombre (que ya estoy buscando porque la historia me ha enganchado y quiero saber más) se lanzó este año por mel popular servicio de streaming y recibió una buena aceptación por parte de la crítica (la especializada, esa que sirve de referencia). Estamos aquí ante una película del tipo cyberpunk, en un muy lejano futuro distópico en donde (para variar) las cosas han salido mal y la humanidad ya está casi extinta. De un ritmo denso pero continuo, la película acumula aciertos en su impecable animación y en no darse muchas vueltas para ir explicando que está pasando y que debe ocurrir a continuación. Aquí las cosas te las explican, luego ocurren y con suerte estas vivo para el rato de las conclusiones y el ¿en qué nos equivocamos?. Para los fans de la ciencia ficción, el mecha, lo cyberpunk y las tramas que recurren a tecnología fantástica pero viable, esta es la película adecuada.

En un futuro muy lejano la integración entre los humanos y la tecnología los llevó a formar una relación simbionte que la inmensa ciudad que se expandía cubriendo el mundo por completo, con más de 6000 niveles desde su parte más profunda a su “superficie”. Pero un día, un evento conocido como “el contagio” hizo que la humanidad perdiera la capacidad genética que tenía para dicha conexión, por lo cual los sistemas de la mega ciudad se salen de control y basado en su núcleo de programación, al que llaman Autoridad, decidiera que los seres humanos eran una suerte de parásitos que infectaban la ciudad y debían ser erradicados. Han pasado más de 400 años desde el contagio y los pocos humanos que han sobrevivido, se esconden en la ciudad, que ya sin control solo sigue creciendo y creciendo; y matando y matando a los humanos que encuentra en ese proceso. Hasta que un “humano” llamado Kiri aparece cerca de una pequeña aldea a punto de ser erradicada y los ayuda a asobrevivir. Ahora ellos deciden ayudarlo a él en su búsqueda de un tipo muy especial de humano, portador del secreto genético que le permitiría a la humanidad recuperar el control de la ciudad y evitar el exterminio inminente.

The Punisher (Serie de TV, 2017): Un “castillo” lleno de soledad y desesperanza

Para todos los que alguna vez hemos lidiado con The Punisher sabemos que es posiblemente uno de los personajes más complicados, atormentados y difíciles de sobrellevar de la enorme cantera super heroica de Marvel, siendo un personaje que francamente a veces tiene mucho más de villano que de héroe (y le gusta que así sea). Eso digamos, es un resumen muy apretado de lo ambiguo que puede ser Frank Castle y su cruzada como personaje e historia de un cómic que se precia mucho de ser muy cruento, oscuro, vengativo y a veces francamente malvado. Y es que no se trata de lo mucho que Punisher está molesto y desea venganza, vengarse, arrazar con todos los que le hicieron daño, sino que a veces ya parece que todo le vale madres (como dirían los mexicanos) y lo suyo se convierte en un épico río de sangre en que todo en algún momento dejó de tener sentido. Y eso, que le da su riqueza y profundidad al personaje, es precisamente la mejor carta con la que Netflix ha jugado con esta serie exclusiva para ella. Aquí hacemos un alto y recordamos que en estos días se ha anunciado que Marvel dejaría de trabajar con Netflix sus series de TV (y vaya a saber a donde van a ir a parar) lo cual es, quizá, un indicador de lo poco satisfecha que ha quedado tras las muchas series “relativamente buenas” o “francamente malas” que Netflix ha presentado en el tema, mientras que la que es probablemente su mejor serie de TV, Agents of S.H.I.E.L.D., nunca pasó como exclusiva de la cadena de TV por stream. En que acabará ese rollo, quien sabe. Lo que si puedo decir es que tras ver un poco de todas y cada una de las estrenadas por Netflix, es The Punisher la que más me ha gustado y de lejos. Fría, cruenta, contenida y con un trabajo actoral impecable y preciso de parte de todos sus actores, es una serie muy violenta que no avanza a un ritmo trepidante simplemente porque termina por convencerte que el suyo es mejor, y que además tiene mucha sangre y mucho muerto para ver. No se corta un pelo en lo referido a las ejecuciones y muertes claras y directas (nada de desmayar y neutralizar, el único enemigo bueno es el enemigo bien muerto y si es con sus sesos salpicando la pared del fondo, mejor) por lo que voy a lamentar seriamente si este jolgorío y alegoría a la venganza y la violencia explícita, no llega a por lo menos tres divertidas temporadas.

Han pasado seis meses desde que The Punisher acabó con su venganza, dejando las calles de la ciudad… de varias ciudades, inundadas de la sangre de aquellos que mataron a su familia. Sin preguntas, sin piedad, todos están muertos y en general la policía y los servicios de seguridad también confían que el experto marine Frank Castle también lo esté, según arrojaron las investigaciones. Pero no, no podía ser tan fácil. Frank Castle sigue vivo pero sin un objetivo claro, sabe que ha matado físicamente a las personas que acabaron con su familia y a los que dieron la orden, pero también sabe dentro de si que eso ni siquiera ha arañado la superficie del mal que originó todo este camino de muerte y venganza. Sabe que su trabajo aun no ha concluido, pero no tiene claro como continuar. Y mientras Castle es consumido por sus pesadillas, nuevos jugadores aparecen en la ciudad, apuntando directamente en curso de colisión contra él (lo cual es sin duda, mortal) y uno de ellos será Micro, un hacker y experto en seguridad cuya historia es a su manera idéntica a la de Frank y completamente distinta a la vez, pero que los lleva a ambos hacia el mismo lugar para lo cual deberán formar primero la más desigual de las alianzas, aportando lo que mejor y más fervientemente desean hacer: vengarse de todos aquellos que les hicieron daño.

Santa Clarita Diet (Serie de TV, 2017): ¡Bon… er… Apetit!

No la vean. Eso es lo que les voy a recomendar. O mejor… véanla, pero por absolutamente nada del mundo se les ocurra comer mientras la ven. O un par de horas antes, mínimo. Porque si hay algo que a mi, en mi caso personal, esta serie me ha demostrado es que aun puedo tener asco ante el gore y la temática zombie. Yo soy (repito, cre{ia que era) de los que podían ver una horda de semi putrefactos muertos correteando a Rick, quien les hacia explotar la cabeza a balazos (si, cualquier episodio de The Walking Dead) mientras comía muy tranquilamente mi chaufa y tomaba mi Inca Kola. Pero con esta serie… caray… TUVE QUE DEJAR DE COMER porque me dio demasiado “asquito”. Dice el buen Stephen King, amo del terror y el suspense, que lo que verdaderamente le da miedo a la gente no es un monstruo de dos metros, dos cabezas y dientes de 5 cm, que puede ver en la oscuridad y escupe ácido por sus bocas (si, cualquier Alien) si no que lo que realmente da miedo es cuando una cosa que consideramos natural e inofensiva se vuelve de un momento a otro en algo completamente opuesto. Algo antinatural. Por eso puede darnos mucho miedo cuando el amor que tiene un dueño por su volkswagen, se convierte en el “amor” que un volkswagen tiene por su dueño. Y ya no hablemos de payasos y niños, que se suponen su mejor amigo pero a veces resulta que no lo son. Y así es Santa Clarita Diet… te sacude porque las cosas gore-zombie ocurren en un ambiente normal, de sitcom gringo (recuerden esto es una “comedia de terror” según sus productores), y de repente unos 30 litros de vomito verdoso y con arverjitas lo cubren todo… o nuestra querida protagonitsa le pega una buena mordida en primer plano a una pata de pollo cruda y con su pellejito más… y ya no hablemos de los chistecitos y comentarios que se pega “mamá zombie” de las cosas que se come, de un espantoso y genial mal gusto… un momento, ya vengo… tengo que “regresar” algo que entró por donde entró… ya vine, felizmente almorcé poco. Así que ese es precisamente el plato fuerte de esta serie: su tremendamente bien llevado trabajo de efectos especialeso simplemente criterio y buena fotografía, orientados a matarnos del asco; seguido por una impecable trama que, al menos yo, nunca he visto antes; y cerramos con una impecable actuación de su pareja principal a la que le toma minutos convencernos que son muy reales y están muy metidos en su realidad (Drew Barrymore como Sheila Hammnond y Timothy Olyphant como Joel Hammond). La señora Souma y yo hemos quedado en seguir viéndola, pero sin comida de por medio.

Joel y Sheila Hammond son agentes inmobiliarios y residentes en Santa Clarita, en la periferia de Los Ángeles. Su vida no es perfecta pero está por encima del promedio y tienen una hija que es un problema, como todo adolescentes, pero tampoco es para tanto. Como agentes que son tienen buenos y malos días, pero en general cumplen con la cuota y su vida marital… es lo aburrida que se espera que sea, pero ellos aun se quieren bastante. Sheila se pregunta a veces… solo a veces… si le gustaría tener una vida más arriesgada, más llena de acción… con sexo a lo bruto… o comprarse una camioneta carísima solo por sentir la potencia de su motor. Pero no, los Hammond son en general una familia ligeramente arriba del promedio viviendo una vida común, pero cómoda. Hasta el día que Sheila se siente un poco mal… y luego empiezan a pasar cosas… y otras cosas… y cosas que salpican también pasan… y… se muere. Al manos eso nos dice la idea general que debería tener un corazón que late. Y sangre de esa que es líquida y mancha. Ahora Sheila ha cambiado y está decidida a hacer todas esas cosas extremas e impulsivas que siempre se prohibió; y ademas tiene hambre. Mucha hambre. Al principio le iba bien con comer carne cruda molida, pero poco a poco se está convirtiendo en una gourmet y quiere que su menú sea más rico en proteinas. Hombre que quiere comer carne cruda de humano recién muerto, de preferencia si lo manda al otro barrio ella misma. Fresquita. Fuera de eso, sigue siendo la misma Sheila Hammond de siempre, versión 2.0.

Mis pulgas
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