Entradas con la etiqueta ‘Perú’
The Oscar goes to… (edición “La Teta Asustada”, acerca de si la teta nos podrá dar un susto)
La pregunta de moda entre los círculos de cinéfilos es si la Teta Asustada puede ganar o no el Oscar, en base a sus virtudes y defectos. Mientras tanto el ciudadano de a pie espera con expectativa que gane si o si “por que si se puede y viva el Perú”. ¿Podrá Claudia Llosa encumbrarse un poco más y traernos la primera estatuilla dorada al Perú? es cosa de pensar un poco y poner los pies sobre la Tierra para respondernos con sinceridad: las posibilidades existen pero no están a nuestro favor. En contra de la percepción con que la siempre entusiasta prensa nos ha estado bombardeando estos días La Teta… no es ni de broma la favorita al galardón, que más esta inclinado a ser entregado a la alemana “Das Weiss Band” (La Cinta Blanca) y la argentina “El Secreto de sus Ojos”. Con respecto a esta última ya tuvimos un campanazo de alerta, que debió ser mejor difundido pero que a que la prensa ignoró, porque no formaba parte de la emoción del momento (y sería muy aguafiesta): en la reciente premiación de los Premios Goya (el Oscar español) ha sido El Secreto… el ganador y no La Teta… siendo está última una coproducción peruano-española. No es bonito de decir justo hoy, pero aunque se ganó la respetadísima y muy culta “Berlinale” el Goya es un premio un poco más al estilo Oscar (mediático, “populachero” y con tendencias emotivas) y ahí el sólido drama de El Secreto… se impusó sin vueltas. Segunda cosa que debemos decir es que El Secreto… es la película más taquillera de todos los tiempos del cine argentino (entiéndase en general, es decir compitiendo con los blockbusters gringos), algo que no podemos decir de La Teta… que no le fue mal por acá, pero que por ejemplo no se iba a estrenar en salas peruanas y si se estrenó fue porque ganó la Berlinale. En ese sentido concuerdo con mi amigo IAQ (“Big Boss” de Sugoi) cuando dice en esta crítica que llamar “pequeña película” a La Teta… no es menospreciarla, sino pornerla en su contexto: las películas hablan de grandes epopeyas, increibles historias, profundos dramas o como en el caso de La Teta… de la cotideanidad de las personas, de pequeñas vidas con pequeños grandes problemas, en cierto sentido (y salvando las distancias) Claudia Llosa compone una película de “perdedores” muy al estilo de las maravillosas cintas de “vidas malgastadas” de Clint Eastwood. La Teta… es por tanto una pequeña historia urbana, una mirada curiosa a un personaje que pasaría desapercibido si no fuera porque Claudia decide contarnos su historia. ¿Y por qué digo eso? por que a Hollywood le gusta el ruido, la sonoridad, los golpes impactantes que los dejen atontados en sus asientos y la película compuesta por Claudia Llosa es de corte más intimista, mas sencilla (con menos presupuesto) casi casi a ratos “la más misia de todas”. ¿Y eso que tiene que ver? pues pensemos un poco en como se elige la ganadora final: es una votación en la que participan los miembros de la “academia de cine”, la cual está formado por todos sus miembros: críticos, directores, periodistas, actores… y todititos los del staff técnico. Cada luminito, sonidista, editor y demás chambas satelites en una película va a participar con su votito (los “Oscar técnicos” son un mundo aparte). Por otro lado, es también muy claro que “Mejor Película Extranjera” no es de las principales categorías de la premiación, de hecho algunos de los “Oscar técnicos” como efectos especiales, tema principal, musicalización y vestuario suelen tener mayor atención mediática que estas cinco películas que “casi nadie ve” en la academia. No por nada se menciona que en esta categoría suelen votar los miembros de mayor edad… que tienen tiempo para verlas.
Sin embargo todas estas “debilidades” mencionadas hasta el momento en torno a La Teta… son curiosamente también sus mayores fortalezas. De las cinco nominadas: La cinta blanca (Alemania), Un profeta (Francia), El secreto de sus ojos (Argentina), La teta asustada (Perú) y Ajami (Israel) puede que la peruana sea la de menor presupuesto y acabado. Quizás Ajami podría quitarle esa posición. Todas las demás son en ese sentido más “convencionales” y nuestros competidores principales (la alemana y la argentina) demuestran un nivel de producción largamente superior. De la misma manera las historias dramáticas que retratan son un tanto más “artificiales”, mas recreadas que originales, mejor elaboradas, mientras que la descarnada realidad peruana mostrada en La Teta… luce más auténtica, más real. Yo no he visto La Teta Asustada por lo que no puedo decir en este momento si es una buena película o no, pero si puedo preguntarme como recibirá Hollywood una película de sus características. La academia es voluble, las votaciones recaen en muchas personas con muchos puntos de vista… puede que una película con matices “autóctonos e indígenistas”, en la cual el esfuerzo reemplaza al dinero y que se lleva adelante porque un pueblo entero se presta para trabajar gratis de extras, y que muestra una colectividad que parece vivir sobre un eterno fondo marrón, una película que muestra descarnadamente (una vez más, joder) nuestro lado más “humano”, nuestro lado más “huachafo”, del que todos los que hablan de La Teta… parecen querer omitir comentar a pies juntillas (porque tendriamos que admitir que si somos así), tal como nadie habla del primo retrasado mental que todos tenemos en algún lado de la familia, y que considero es la razón por la cual la taquilla de la película en el Perú no fue la esperada (hartos de ver en el cine cosas que vemos todos los días camino a nuestras casas por las ventanas de la combi); termine por enternecer a la academia y el Oscar nos llegué como una estrellita en la frente como un premio al esfuerzo, digiriendo la densa historia de la “maldición” de Fausta, al mismo tiempo que gozan de la completamente sicodélica boda en los cerros con gigantografía de cataratas incluida. Puede que sea eso, “el corazón del Perú profundo” latiendo expuesto a las miradas, lo que los anime a votar por la pequeña guerra personal de Fausta, antes que por las lujosas (en comparación) películas argentina y alemana, ya que estas vendrían a ser “más de lo mismo”. Yo quiero que gane esta película, y la verdad no me importa si es buena o mala, o si le parece mala a un grupo de peruanos porque no les gusta lo que ven. No me importa, quiero que gane, porque nos merecesmos algo de alegría, porque una vez más una mujer peruana sacará la cara por un país entero, porque tengo mi lado patriotero inevitable y ya que hace decadás que no puedo gritar un gol peruano en el mundial, va a ser un tremendo tónico para la moral nacional ver a Claudia Llosa y a Magaly Solier (que no es santo de mi devoción) darle las gracias a la academia por haberlas elegido. Y después de eso a festejar.
NOSOTROS SOMOS NUESTROS PEORES ENEMIGOS (“Henry Spencer y los Otakus” Noticiero 90 Segundos, Frecuencia Latina, 30 de junio de 2009)
Primero vean con calma este video que cerró el noticiero de canal 2 de hace unos días. Véanlo completo, hasta el final. Quien lo ha subido al YouTube le ha insertado los personajes de anime. Pero eso no es lo importante. Lo importante es lo que se dice, lo que da a entender. La idea que se hagan de las personas que salen en él, en la medida que asumen el rol de representantes de un grupo mayor:
¿Qué opinan? Pues yo estoy muy indignado y justamente molesto. Junto a la gente de Sugoi me he pasado los últimos 10 años de mi vida tratando de desmitificar el anime. De exorcizar todos los demonios que se le han colgado a través del tiempo. Tratando de explicar su universo contenido en la cultura japonesa, y por que esto es una barrera muy difícil de franquear para que lo podamos entender desde nuestras mentes occidentales. Junto a la gente de Sugoi me han entrevistado en televisión, radio y prensa escrita muchas veces, siempre tratando de hacer entender a nuestra sociedad que el anime es un hobbie y que el ser introvertido y con problemas de personalidad no es una de sus características propias. Que de hecho, somos más los fans del anime normales, que los “enfermitos”. ¿Pero de qué sirvió? qué sentido tiene ese trabajo desarrollado si cuatro mocosos idiotas, que han llegado al anime en el Perú cuando ya todo está hecho, tiran todo por tierra al comportarse como animales, como perros a los que nunca los han acariciado. Una sola de estas intervenciones quedan impregnadas en las mentes de la gente, con mayor impronta, que todas las charlas, conversatorios, artículos, entrevistas y demás que se hayan hecho para tratar de explicar el manga, el anime y sus premisas buscando que se le respete, así como se respete a la gente que gusta de ello. Porque claro, cada padre que haya visto este falso reportaje ahora verá a su hijo viendo anime y se preguntará si va camino a ser un “raro”. Como ustedes, los que se dejaron manipular en este reportaje de seudo periodismo.
Debo decir sin embargo que las dos chicas a las que entrevistaron (y a las que no conozco) supieron dar una mejor imagen y mejores conceptos. Comportarse como gente, diría mi abuelo. Sin embargo lo siento chicas, malas noticias, eso sólo fue en base a su apariencia física, no porque las hayan considerado interlocutores válidos. Los chicos que han entrevistado se han comportado como imbéciles. Si, imbéciles que se dejan llevar y que demuestran que carecen de un mínimo de cultura, por no hablar de un mínimo de uso adecuado de su lengua materna y algo de personalidad. Por culpa de gente como ustedes es que todos los fans del anime somos catalogados como individuos enfermizos, que no se bañan ni se cambian de ropa, que no son capaces de tener una novia ni mucho menos una vida. Unos reverendos inmaduros que ven dibujitos animados y que se frotan con muñecas de plástico y andan por ahí diciendo palabras de un idioma que ni pronuncian bien, menos entienden en su sutileza. Por culpa de esto que ustedes entienden como “diversión”, como chacota, la gente cree que a todos nos gusta Naruto y que el anime es sólo sangre, violencia, tetas y alucinados ataques especiales; y que a todos nos cuelgan la baba de la boca y el moco en la nariz, mientras olemos a rancio. Gracias por ello, otakus. Por cierto, Naruto no tiene la culpa de que ustedes sean como son. Imbéciles.
De la sarta de idioteces, errores e incongruencias que han dicho no me voy a ocupar en específico. Pero… ¿qué cuernos quiso decir con eso de que “es un yaoista”?. Si, es probable que sus intenciones hayan sido buenas, pero no esperen agradecimiento por algo que nadie les pidió. Yo no se los agradeceré, que el camino al infierno está empedrado con buenas intenciones.
¿Cuándo entenderemos que definirnos como “otaku” es insultarnos? ¿es qué acaso les gusta que les digan “nerd” o “lorna”? pero claro, suena tan chévere decir que uno es otaku (¡sin saber exactamente que cuernos significa!) y ya no se sienten tan solos ni extraños cuando encuentran a otros otakus como ustedes. Que en Arenales no es como en sus barrios, que no les dejan jugar a la pelota los domingos; que en Arenales les entienden el meta lenguaje con el que se comunican. ¿Dicen ser otakus? ¿tienen el desparpajo de enorgullecerse de serlo? entonces se merecen que los traten como se trata a los otakus en Japón: como fracasados sin remedio. Seguro creen que son una “otaku zoku peruana”. Lo peor es que estoy seguro que hubo en el CC Arenales, ese día, muchos aficionados del anime que fueron capaces de dar opiniones serias y responsables, que se comportan como personas normales. Pero cuyo comportamiento no era ni escandaloso ni amarillista (y que olían a limpio). En suma, que no era vendedor. Por que esos que han salido en pantalla han sido lo peorcito que Spencer pudo captar ese día. ¡Alégrense, Henry Spencer piensan que son imbéciles entre los imbéciles! los más imbéciles que pudo encontrar ese día, y por eso salieron en TV. Me imagino que es un super logro en su vida de otakus. Ojalá que en vez de auto proclamados “otaku”, fueran más bien hikikomori, así por lo menos no tendríamos que verles las caras. Y es que hay que ser una buena bestia, y vivir desconectado del mundo, como para tomarse en serio a Henry Spencer y su mala mezcla de Austin Powers y los reporteros irreverentes del CQC argentino. No entiendo porque han permitido que les hicieran eso, porque se han dejado manipular, porque le han regalado esa imagen a todos los fans del anime en el Perú. Inmaduros, torpes, tontos. Mocosos. ¿Y ahora como piensan corregir esa mala fama que nos han dado a todos? ¿Eh, otakus? (¡ay, porque perderé mi tiempo renegando con estos otakus!)

Esto es lo que les espera mis estimados otakus, a menos que entiendan ya cual es su error.
Las aventuras de TORBE en Perú
Torbe en Perú ¿quién lo invitó?
Pero… ¿quién es Torbe? pues fácil, un tipo regordete con cara mongo cuya principal afición es andar por la calle ofreciéndole dinero a las chicas para que tengan sexo con él, demostrando según él que todo tiene un precio, y luego vender y distribuir dichos videos. Por cierto, él dice que le da igual que lo bajen por los P2P o que le compren sus DVDs. Un personaje así solo podía darse en Internet. En cuanto a si es verdad que sus encuentros muestran chicas reales que ceden por dinero o si en realidad son montajes, no voy a quemar neuronas, más bien dediquémonos a la razón por la que escribo esto: resulta que el gordito cachetón ídolo de multitudes ¡estuvo de paseo por aquí! y claro, haciendo lo que le gusta hacer.
De tal forma que tenemos esta web suya, llamada PutaLocura en la que narra en 10 artículos todo lo que vio y aprendió en su viaje al Perú. Ojo que de los 10 articulos sólo uno habla de sus actividades sexuales y los otros de su plan de turista (con muchas fotos), con todo lo que un Europeo tiene que ver y a aprender acerca de pasarse una semanita conociendo el centro de Lima. Realmente curioso sobretodo porque en estos reportajes no hay Machu Picchu’s, catedrales, San Isidro – Miraflores, sino más bien mucha combi, taxistas, pirañitas ¡y hasta Polvos Azules! Incluso le roban, le cae mal la comida y no encuentra o un baño y compra muchos periódicos “chicha”. El gordo realmente tiene un tornillo flojo, pero parece que vive divirtiendose mucho. Y yo tuve que ir a la universidad… joder…


































































